Casi mentira sudaka (verdades, vanguardias y mayorías)

Nosotros, los buenos, los que tenemos razón.
Sudakia es una. La nuestra. Las otras…utopías de republiqueta.
Tenemos que hacerles entender nuestra verdad de pocos.
Viven en una nube de pedos. No entienden…o no quieren entender. ¡Que se jodan!….

Habrá función/acto relámpago.
El circo ha sido prohibido, pero el comando de los siameses hermanos Marx harán su numero a la hora de descanso en la planta procesadora del guano. Los obreros entenderán.

“La isla del guano” pluma de Alberto Breccia y textos de Juan Sasturain.

“La isla del guano” pluma de Alberto Breccia y textos de Juan Sasturain.

 

“La isla del guano” pluma de Alberto Breccia y textos de Juan Sasturain.

La gente no se reía.
-Eso no importa. Sabemos que tenemos razón.-
-Si, tal vez…pero además de tener razón hay que convencer a la mayoría. Una verdad de pocos es casi una mentira…-

Juan Sasturain

Maracanazo en puerta

[object Window]

(Publicado en mi  pestaña El Sudaca Renegau)

Pinche    Maracanazo en puerta.

Voces

El camino a Sudakia suele hacerse largo.
La verdad es que ya estaba francamente cansado.
En la calle 54,cerca de  la intersección con la 11, vi una especie de roca o trozo de mampostería, Me senté.

Foto: El Sudaca Renegau. Licencia CC 2.0

Inmediatamente comencé a escuchar voces. ĺo más extraño fue que nadie caminaba por allí, y si embargo las voces seguían.

Los rostros parlantes de la piedra me recordaron a Largo y Chupete, de Perramus

Chupete y Largo. Personajes de Perramus 1 de Juan Sasturain y Alberto Breccia

Levanté el culo de aquel horrible lugar y  corrí sin parar  hasta la Plaza Moreno.

Casi desfalleciendo me dejé caer en un banco hasta que el latido de las sienes comenzó a extinguirse. Luego las piernas decidieron el rumbo.

Me detuvo la voz de un fierita:

-¡¡¡¡Heee amigo!!!!-

Su sonrisa era interminable

A empezar el día con buena onda. Mural: Gurí. Calle 54. La Plata. Foto: El Sudaca Renegau. Licencia CC 2.0

 

Callecitas de Sudakia II (Santa María bebop)

Ayer me tocó ir a Buenos Aires. Pensé que Sudakia quedaba más al sur.
Mi objetivo era comprar la novela gráfica Dear Patagonia de Jorge González. Después de mucho investigar la hallé en la librería Libros del Pasaje, sobre la calle Thames.

Hecha la reserva por teléfono, allá fui. Esto es… Palermo Soho…¡Puta madre!… Un nido de conchetos.

Bicicleta, cuatro kilómetros de pedaleo, estación de Villa Elisa, guardería de bicicletas, tren Roca a Constitución, Subte C hasta diagonal Norte, Subte D hasta Plaza Italia y patear otras siete cuadras.

La Buenos Aires de 1926, ilustrada por Jorge González en la doble página 56/57 de Dear Patagonia, Editorial Sins Entido, Madrid, 2011

Luego de pagar mi regalo de cumpleaños, que recién será abierto  el día 22 de Marzo, (me costó el equivalente a 106,8 alfajores Capitán del Espacio de dulce de leche), salí por las callecitas porteñas de Santa María -como diría Onetti, y por qué no la de Sasturain en Perramus-, o de cuando carajos va a estar bueno Buenos Aires).

Yo era Julián, personaje de Dear Patagonia, hijo de Karl que viaja a Buenos Aires y malgasta el dinero familiar en cosas insustanciales que solo para mi/él, tienen sentido.

Un piano y un saxo me condujeron a un callejón perpendicular a Thames. Estaban Thelonius Monk y John Coltrane tocando para nadie.

Sténcil en calle Russel,  barrio de Palermo, CABA (25 cm x 25 cm)
Foto: El Sudaca Renegau Licencia CC 2.0

Thelonious Monk Quartet with John Coltrane – “At Carnegie Hall”

Con mi tesoro en la mochila y el corazón ensudakado, emprendí el regreso. Ya ni sé por qué calle. Solo me detenían las pinturas callejeras, y antes de cruzarme con Santa Fé, vi que una minita en zandalias y minifalda  se metía en una columna de hormigón, de la que salía un tipito con aire a gangster de la época de la ley seca.

Columna en edificio de la calle Godoy Cruz (CABA)
Foto: El Sudaca Renegau Licencia CC 2.0

En fin… son raros los porteños. Adentro de Santa María, en un área no controlada por Mauricio (que es Macri, como nos lo recordó el niño Néstor), podría estar Sudakia. También podría estarlo en el Vaticano, en un área no controlada por Francisco, que es Bergoglio.