Sudakia

A veces tiendo a pensar que Sudakia está en la infancia. Cada uno sabrá.
Lo cierto es que mientras se transita esa etapa, no se percibe. Uno no agradece cada  instante en que no le duele la muela.

Pero algunos que han perdido la patria sudaca del pasado, intentan volver aguzando el ingenio, la destreza. De adultos, de viejos, intentamos los caminos a las tierras simbólicas del pasado sudaco.

Dicen que Picasso dijo que le llevó cuatro años poder pintar como Rafael pero toda la vida pintar como un niño. Pero no.

Ahora Hancock habla como un niño. Pero no.

Y Grego (Pablo Agustín Gregori) dibuja como un niño. Pero sus palabras no son de niño.

Tal vez Sudakia sea una pequeña porción de recuerdo requetervesionada.

Loparió.

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El circo de Sudakia

Para festejar mi cumple, voy por el  asadito a la carnicería y veo que ya están los preparativos. Algunas veces Sudakia se instala a una cuadra de  casa.

Reedito un viejo post de mi blogsito El Sudaca Renegau

El circo pobre de Villa Rica (22/9/2011)

A una cuadra de casa hay un gran potrero en el que habitualmente pastan caballos. Cada tanto se instala un circo. En la época en que se permitían animales, los elefantes les disputaban la comida.

El circo es un espectáculo singular. No me refiero solo a lo que ocurre en su interior durante la función.

Para comprar carne y leche, debo pasar por la vereda del costado y tengo acceso visual a la trastienda. Muchas veces deseo fotografiar, pero eso sería una intromisión irrespetuosa. Por suerte existió Pablo.

Las camionetas y las casillas se acomodan en círculo para generar intimidad, como lo hacían las carretas de los colonos del oeste norteamericano frente a un ataque sioux. Pero el predio no es muy grande y puedo ver a la troup almorzando, madres amamantando, hijos aprendices de equilibristas y partidos de fútbol.

Frente al circo, cruzando el Camino General Belgrano, hay una serie de negocios pequeños. Es posible intercambiar palabras con un payaso en la cola de la caja del chino, que no siempre está totalmente despintado.

Foto: Bruce Davidson, 1958. Payaso y tienda de circo. (Lo hallé en el blog de Juan. Pinche e irá)

Se anuncian con parlantes saturados en vehículos sobrevivientes a varias batallas. Algunas veces contratan avionetas que perturban a los perros y las calandrias.

En las funciones todos hacen todo. Los equilibristas primero se ocuparon de la boletería. La contorsionista te ofrece panchos. El vendedor de palomitas de maíz debe correr a transpirar adentro de un Barney.

Cuando el circo se va, nos sumergimos en un mundo chato, paradójicamente, sin enanos.

The circus leaving town - El circo saliendo del pueblo; Puerto Díaz, Chontales, Nicaragua

El circo saliendo del pueblo: Foto Lon&Queta Licencia CC 2.0

Regalito: La trapecista del circo pobre de Fernando Olavarría Gabler. Licencia CC 2.0