Sudakia el gran surubí

Durante 2012 la revista Orsai publicó en sucesivas entregas (desde la Orsai 5 a la 10) la obra de Pedro Mairal con ilustraciones de Jorge González. “Folletín Ilustrado” era su descripción.

Si lo quiere leer completo puede visitar el blog de Mairal que lo enlaza a la publicación gratuita online Isuu.

La editorial Orsai publicó todo compilado en un libro imperdible. Cómpreselo y no se arrepentirá. (si lo quiere en pdf chifle. Mi pdf es la compilación de las entregas sucesivas, no la publicación definitiva)
Hallé la primera entrega en voz del mismo Pedro Mairal.

Sudakia o Barbarie.

Originalmente se llamó, La civilización y la barbarie

Frecuentemente hay actividad cultural en París. A veces participamos de ella como invitados.
Desde que supe lo de 1889 me cago en París y en la civilización.

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La civilización y la barbarie (27/8/2012 en el blog El Sudaca Renegau)

En 1889, París festejó, con una gran exposición internacional, los cien años de la revolución francesa.” [La construcción de la torre era el monumento icono de la civilización y el grado de desarrollo tecnológico alcanzado por Europa]

“Argentina envió una variada muestra de frutos del país. Entre otros, mandó una familia de indios de la Tierra del Fuego. Eran once indios onas [Selk’nam] , ejemplares raros, una especie de extinción: los últimos onas estaban siendo aniquilados, en esos años, a tiros de Winchester.”

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019“De los once onas enviados, dos murieron en el viaje. Los sobrevivientes fueron exhibidos en una jaula de hierro. Antropófagos sudamericanos, advertía un cartel. Durante los primeros días, no les dieron nada de comer. Los indios aullaban de hambre. Entonces, empezaron a arrojarles algunos pedacitos de carne cruda. Era carne de vaca, pero nadie quería perderse aquel espectáculo horripilante. El público, que había pagado entrada, se agolpaba en torno a la jaula donde los salvajes caníbales disputaban a zarpazos la comida.

Así fueron celebrados los primeros cien años de la Declaración de los Derechos del Hombre.”

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ONAS EN PARÍS

Eduardo Galeano

“la idea era exponerlos en Europa para mostrar el contraste entre el progreso y el salvajismo” Anne MacKaye Chapman

Callecitas de Sudakia II (Santa María bebop)

Ayer me tocó ir a Buenos Aires. Pensé que Sudakia quedaba más al sur.
Mi objetivo era comprar la novela gráfica Dear Patagonia de Jorge González. Después de mucho investigar la hallé en la librería Libros del Pasaje, sobre la calle Thames.

Hecha la reserva por teléfono, allá fui. Esto es… Palermo Soho…¡Puta madre!… Un nido de conchetos.

Bicicleta, cuatro kilómetros de pedaleo, estación de Villa Elisa, guardería de bicicletas, tren Roca a Constitución, Subte C hasta diagonal Norte, Subte D hasta Plaza Italia y patear otras siete cuadras.

La Buenos Aires de 1926, ilustrada por Jorge González en la doble página 56/57 de Dear Patagonia, Editorial Sins Entido, Madrid, 2011

Luego de pagar mi regalo de cumpleaños, que recién será abierto  el día 22 de Marzo, (me costó el equivalente a 106,8 alfajores Capitán del Espacio de dulce de leche), salí por las callecitas porteñas de Santa María -como diría Onetti, y por qué no la de Sasturain en Perramus-, o de cuando carajos va a estar bueno Buenos Aires).

Yo era Julián, personaje de Dear Patagonia, hijo de Karl que viaja a Buenos Aires y malgasta el dinero familiar en cosas insustanciales que solo para mi/él, tienen sentido.

Un piano y un saxo me condujeron a un callejón perpendicular a Thames. Estaban Thelonius Monk y John Coltrane tocando para nadie.

Sténcil en calle Russel,  barrio de Palermo, CABA (25 cm x 25 cm)
Foto: El Sudaca Renegau Licencia CC 2.0

Thelonious Monk Quartet with John Coltrane – “At Carnegie Hall”

Con mi tesoro en la mochila y el corazón ensudakado, emprendí el regreso. Ya ni sé por qué calle. Solo me detenían las pinturas callejeras, y antes de cruzarme con Santa Fé, vi que una minita en zandalias y minifalda  se metía en una columna de hormigón, de la que salía un tipito con aire a gangster de la época de la ley seca.

Columna en edificio de la calle Godoy Cruz (CABA)
Foto: El Sudaca Renegau Licencia CC 2.0

En fin… son raros los porteños. Adentro de Santa María, en un área no controlada por Mauricio (que es Macri, como nos lo recordó el niño Néstor), podría estar Sudakia. También podría estarlo en el Vaticano, en un área no controlada por Francisco, que es Bergoglio.

Dice que se va a Sudakia IV

Dear Patagonia de Jorge González

Dear Patagonia de Jorge González. (He borrado el diálogo…sería de fisgones darlo a conocer). Si pudo pagar la luz y el gas, seguro podrá comprarse el libro. Vale la pena.

Te abracé en la noche (Fernando Cabrera)

Te abracé en la noche
era un abrazo de despedida
te ibas de mi vida

Te atrapó la noche
la oscuridad traga y no convida
quedé a la deriva

Tal vez fue un derroche
los sentimientos más bendecidos
flotan como idos

Te besé en la noche
con aquel beso desconocido
que se fue contigo

Te abracé en la noche
era un abrazo de despedida
te ibas de mi vida

Te atrapó la noche
La oscuridad traga y no convida
Quedé a la deriva

Tal vez fue un derroche
los sentimientos más bendecidos
flotan como idos

Te besé en la noche
con un sabor desaparecido
que se se fue contigo

P: No tiene el mejor audio, pero considero que se trata de la mejor interpretación, sin menospreciar a la diosa Ligia Piro ni a la maestra Liliana Herrero.

Fuelle de Sudakia

A veces encuentro a Sudakia en un estante de Crumb, el almacén de historietas y afines de la calle 56 entre 6 y 7.

Fueye, de Jorge González me llamó. (Fueye, de Jorge González,  Editorial Común, Buenos Aires, 2011)

Nunca había visto/leído/disfrutado nada de Jorge González.

Le pedí al flaco que me saque el celofán, porque hay que verificar primero si vale la pena gastar 130 mangos en la obra de alguien al que uno no conoce.

Primero abrí la tapa y me invadió el olor a tinta. En la solapa interior estaba la biografía. Arrancó con  Jorge González (1970, Argentina). Lo primero que pensé fue: El guacho nació un año después que yo.

Antes de terminar su biografía ya no pude resistir y abrí el libro por cualquier lado. El sepia y el aroma a tinta invadieron mis sentidos.

Lo primero fue el barco y

Ilustración de Jorge González en Tumblr. (Pinche para agrandar)

Lo parió…

-¿Tenés débito?-

-No. Por ahora no.-

-Lo parió…-

-A veer…perá un cacho. Acá hay cien… ciento diez…ciento quince… ciento veinticinco… perá que acá hay otro de diez, dame el de cinco.-

Me fui con mi alegría bajo el brazo en un sobre de papel madera.

Todavía lo estoy leyendo/mirando/disfrutando. No se trata solo de una genialidad visual. Allí hay historia.

En la página de información editorial, dice que aquí, se puede descargar la banda sonora de Fueye.
Voy, y me encuentro con una página de Marcelo Mercadante, información y el disco para descargar. Marcelo Mercadante y su quinteto porteño.

Releí la solapa con la biografía. Vi que terminó Jazz Song, un cortometraje de animación.

Google. Catá!!!!  Vimeo. ¡¡¡Joya!!!

Lo re-parió… Los 130 mangos mejor gastados en lo que va del 2014.  Este tipo es un grosso. Tiene un blog. Allá voy.