A Sudakia sin esfuerzos

Frecuentemente escucho que el gobierno hace esfuerzos. Pide esfuerzos y hace esfuerzos. Hay una asimetría en esa relación.

¿En qué consiste el esfuerzo de los funcionarios públicos?…
¿Se gastan más calorías?…¿Hay fatiga muscular?…
¿Achican sus honorarios?… Noup.

Hay esfuerzos, pero de otro tipo. Cada vez que un funcionario menciona sus esfuerzos se  refiere a que la medida que está tomando es impopular. Eso significa que una parte de su capital político está en riesgo. Tendrá que aguantar sobre sus espaldas protestas de los sectores afectados, de la oposición, de los aliados díscolos. Esa será una parte sustancial de sus esfuerzos.
Estará más expuesto a que alguna filtración revele los verdaderos beneficiados. Incrementará sus niveles de estrés.
En términos altusserianos, los aparatos ideológicos del estado deberán perfeccionar sus estrategias de creación de sentidos colectivos para transformar al hambre de hoy en el pan para mañana, terceros semestres prósperos, y ficciones así.  Y eso implicará más concesiones al cuarto poder y un ejército de trolls a modo de peones del quinto poder.

Los denodados esfuerzos de los mandatarios siempre exigen sacrificios de los gobernados: enorme cantidad de perjuicios colectivos.

 

A Sudakia se llega sin alardear de esfuerzos.

Anuncios