Sudakia del futuro

Keynes dijo que en el largo plazo todos estaremos muertos. Una frase que los economistas del tercer semestre debieran tomar en cuenta. Últimamente vengo suponiendo a Sudakia en el pasado, al contrario que los utopistas. Todo tiempo pasado fue mejor y no lo sabíamos. Pero…¿Y si fuese que está allá adelante?…

Sudakia está por venir.

Burda (Alejandro Burdisio) se imagina el futuro y lo pinta. Un futuro sudaca.

Nos aferramos al pasado, a lo conocido. La cultura modela lo que es posible imaginar. Un Fiat 600 y un Citroën 3CV allá en Sudakia. Y churros con dulce de leche.

Mirá que Sudakia puede ser lo que sea. Y no. Es un tango cantado por Rivero.

 

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A Sudakia en ballena cerca de la quinta del ñato

Camino hacia Sudakia. La busqué adentro y nada. Salí a los barrios. Cerca de la Quinta del Ñato (1) de La Plata,  me sorprendió un mural con el sello inconfundible de Luxor,  pero se ve que es una obra colectiva.
Allí hay un dios rajado de una pirámide que busca Sudakia arriba y abajo (abajo del mar, arriba de una ballena)

Mural Luxor (y otros) La Plata, barrio del cementerio. Foto: El Sudaca Renegau. Licencia CC 2.0

(La intro con solo de contrabajo está a cargo del Mono Hurtado, luego vendrá la guitarra de Morgado)

(1) La quinta del ñato es el cementerio. Es una expresión del lunfardo: las calaveras no tienen nariz. A esta frase se la he choreado a Borges de la milonga El títere (si pincha escuchará a Edmundo Rivero, al bandoneón de Piazzolla y la letra de Jorge Luis Borges). Si. Me debe un capitán del Espacio triple de chocolate.

Chamuyo

Chamuyo (Según la RAE) 1. m. coloq. Arg. y Ur. Palabrería que tiene el propósito de impresionar o convencer.

EL CHAMUYO (milonga) Letra de Yacaré (Felipe Fernández 1889-1929)  música de Edmundo Rivero

Se bate, se chamuya, se parola,
se parlamenta reo, como “grilo”,
y aunque la barra bufe y dé el “estrilo”
el lengo e’ chile es un bacán de gola.
Si es vichenzo, escafaña y no la grola
lo catan pal’ fideo manco dilo,
y hay cada espamentoso tirifilo,
más puntiagudo que zapallo angola.
El chamuyo cafiolo es una papa
cualquier mistongo el repertorio “ñapa”
y es respetao cuando lo parla un macho.
A veces si otro camba me lo emparda,
hay programa de espiche en la busarda
o se firma, con un feite, en el escracho.

Glosario lunfardo:
bate, chamuya, parola, parlamenta: decir, hablar
grilo: bolsillo, robar del bolsillo
estrilar: irritarse, rabiar
lengo: pañuelo
lengo e’ Chile: posiblemente es el apodo de una persona (pañuelo de Chile)
vichenzo, escafaña: tonto
grola: “logra” dicho al revés
manco dilo: no hace falta decirlo
tirifilo: niño bien
cafiolo: rufián
papa: hermosa/o
mistongo: pobre
ñapar: tomar, agarrar (deformación de apañar)
camba: negro, compañero
espiche: herida en el vientre
busarda: estómago
feite: herida o cicatriz en la cara
escracho: rostro, cara

Glosario macrista (Si no pincha los enlaces no tiene gracia 😀 )
país normal: neoliberal
salario: costo
sinceramiento: aumentos/ajuste
racionalización: despidos
modernización: achicamiento
Estado: mínimo.
militante: delincuente
kirchnerismo: la basura
derechos: y humanos
oposición responsable: traidores
gobernabilidad: soborno
mercado: Dios
patriotismo: cipayismo
subsidios: ¿?

Silbando hacia Sudakia

En la mañana sofocante de fin de diciembre silbo camino a Sudakia. Voy acompañando lo que suena en mis auriculares: silbando, del trío esquina. del disco Corto Maltesse.  Y recuerdo una vieja entrada del 2011 en la que robaba texto al blog de Trinity
Desde muy pequeña, aprendí a silbar, y se convirtió en algo habitual para mí. Cuando estoy contenta y despreocupada, en vez de cantar, que provocaría lluvias, silbo. Sólo he parado en períodos de tristeza o cuando a los doce años una amiga en vacaciones me dijo que silbar ofendía a la Virgen. Bueno, en casa me corto porque a mi gato no le gustan los sonidos agudos, debe ser porque tiene esa capacidad para detectar los de alta frecuencia, dos octavas por encima del humano.
Puede ser algo heredado de mi padre, incluso tenemos un silbido en plan código: cuando quiere llamarnos a una gran distancia o entre una enorme multitud, su característico sonido llega a nuestros oídos lo suficiente para girar la cabeza y avistarle.
Me sorprendo yendo por la calle o el metro dando rienda suelta a mi optimismo…Pero la gente me mira extrañada y con poca empatía, como pensando: “¿qué hace ésta?”. Entonces, me vuelvo a cortar. En Madrid no es habitual escuchar a la gente silbando, y menos a una chica; hasta el momento no he visto ninguna.
Pero cuando estoy en el campo, disfrutando de la soledad, ahí practico hasta que me canso. Desde la típica “La marcha del coronel Bogey” de “El puente sobre el río Kwai” (quedan bien ese tipo de canciones militares), a la que se me venga a la cabeza, incluyendo piezas de música clásica que termino destrozando a mi antojo, cambiando algunas notas para adaptarlas mejor a mis capacidades pulmonares.
En la película argentina Martín Hache, el protagonista Federico Luppi, le comenta a un amigo:
MARTÍN.- ¿Sabés que extrañaba yo de Buenos Aires?
Los silbidos.
La gente que anda silbando por la calle.
Aquí nadie silba por la calle.
Tardé en darme cuenta, tardé unos cuantos meses en darme cuenta.
Casi me vuelvo, me entraron ganas de volver, pero pasó.
Era absurdo, no podés volver a un lugar porque querés oír silbar a la gente.
Otra referencia cinematográfica inolvidable, aparece en Tener y no tener, donde Lauren Bacall le dice a Humphrey Bogart: “Si me necesitas, silba“, aunque la verdadera frase decía: “No tienes que representar ningún papel conmigo, Steve. No tienes que decir nada ni hacer nada. Sólo silba. ¿Sabes silbar, no? Juntas los labios y soplas“.
Siempre tengo la ventaja de que si se invierten los papeles, y un apuesto chico me dice que silbe, seré socorrida a toda prisa 🙂
Del Blog Mi Mátrix particular  2008
a falta de la versión del Trío Esquina bien vale la de Edmundo Rivero