Ceci n’est pas un blog.

Ceci n’est pas une pipe Esto no es una pipa.

René Magritte lo dijo en un cuadro en el que se ve una pipa y armó un despelote. Gregory Bateson dirá que el mapa no es el territorio y el nombre no es la cosa nombrada. Un salto lógico entre signo y cosa representada. La representación de la realidad no es la realidad.

Con un amigo decíamos “la palabra pedo no da olor”. Pero ya no estoy seguro de ninguna de mis certezas. Al problema de la representación se suma el problema ontológico. El ser, lo real.

Las formas, los procedimientos aprendidos se adecuaban a ciertas coordenadas espacio/temporales y no son tan efectivas en nuevos contextos.  Ya no estoy seguro ni de las múltiples representaciones de la realidad. De las propias y de las ajenas.

“Todo lo sólido se desvanece en el aire; todo lo sagrado es profano, y los hombres, al fin, se ven forzados a considerar serenamente sus condiciones de existencia y sus relaciones recíprocas” dice Carlitos en El Manifiesto Comunista.

Ilustración de Alberto Montt. Los derechos le pertenecen. “Yo sabía exactamente quién era. Mi conflicto de identidad empezó cuando conocí la obra de un tal Magritte. Loparió al chileno Montt. Lo parió al belga Magritte.

Si  digo “campaña política”…  ahora hay que combinar su significado previo (militancia territorial, pintadas, programas de televisión, carteles. debates, y la consabida fórmula Goebbeliana “miente, miente, que algo queda”, rebautizada como post-verdad) con una serie de conceptos con los que hay que familiarizarse. Data Mining (Minería de datos)   Big Data (Macro Datos), visual thinking (pensamiento visual), Web scraping (recopilación de información web), Microtargeting (micro-focalización), Fake news (noticias falsas), Lawfare (guerra de enjuiciamiento a opositores).

Por el voto cautivo oficialista y por el de la oposición no se preocupan demasiado. Van por el tercio indeciso con técnicas de individuación y ciber-propaganda  focalizada.

¿Sudakia será surrealista?… Sudakia, te busco. Ni sé lo que busco.

Lo quiero ya

Hasta que choque China con África
te voy a perseguir,
sería bueno que pidieras
que la tierra se mueva
hasta que China choque con Africa
te voy a preguntar:
No sé lo que quiero, pero lo quiero ya
si yo fuera tu esclavo te pediría más.
No sé lo que quiero, pero lo quiero ya,

de la novela gráfica Magritte, esto no es una biografía. Ilustraciones de de Thomas Campi y guión de Vincent Zabus. (2018)

si fuera tu esclavo te pediría más.Nada te ata a leer la novedad,
nadie te pisa, nadie te invita,
ni te van a chupar.

No se lo que quiero, pero lo quiero ya.

No se lo que quiero, pero lo quiero ya,
no se lo que quiero, pero lo quiero ya,
No sé!

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Sudakia refritada (una entradita de hace cuatro años…el eterno retorno)

Es del 1º de Enero de 2012. Originalmente se llamó El Tiempo

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En el cristianismo el tiempo aparece pautado, previsto, estipulado: “Un tiempo para nacer y un tiempo para morir. Un tiempo para plantar y un tiempo para arrancar lo plantado.Un tiempo para destruir, y un tiempo para construir. (…) y así… comer, cagar, tomar, mear. Previsión y linealidad. La línea que va desde la creación hasta que (como en Hollywood) todo termina con un juicio. En el paraíso donde van los buenos o al infierno, los malos.

En Nietzsche no hay linealidad: tenemos la idea del tiempo en un eterno retorno. Una calesita que repite acontecimientos e ideas infinitamente de manera cíclica. Hay que ser muy macho para bancarse sin miedo la redundancia: hay que ser un superhombre.

Para la teoría del big bang, el universo se expande a partir de una explosión re-pulenta. Se expande hasta que se acaba la inercia y entonces, comienza a contraerse hasta reunirse en un centro que explotará, así nuevamente, de puro constreñimiento de masa y nuevo enema y big brother… no, big bang. (Una especie de eterno retorno pero desde la astrofísica y no desde la filosofía).

Para Borges, el tiempo es como los reyes magos, son los padres… no… un chiste. Quise decir que el tiempo no existe, o que desde su perspectiva idealista, es una creación del hombre (nunca de las minas) Lo real, ese culo que se está moviendo ahora, que relojea ya, que percibe en este preciso instante. (valdría la pena arriesgarse y pinchar el hipervínculo). Solo instantes, percepciones de un sujeto, es lo único real).

Para Marx, el valor de las mercancías no está dado por la escasez. El valor está dado por el trabajo coagulado en la producción de esa mercancía. Igual cantidad de trabajo para dos mercancías distintas, igual valor. Pero igual trabajo medido en qué… ¿calorías gastadas?… No. En tiempo. (Tiempo de trabajo socialmente necesario)

Pues si tiempo es valor, a no perder el tiempo. Taylor hace un estudio que incorpora los avances de la ciencia positiva en el uso del tiempo del obrero industrial. Economía de esfuerzos, desglosar tareas en fases, cronometrar cuerpos. Construcción de lo que Foucault dirá: cuerpos dóciles. Máquinas humanas de producir en tiempos controlados.

Ford perfecciona lo de Taylor. El trabajo en cadena es lo que todos destacan del fordismo. Pero no fue eso lo que el chabón descubrió: no fue sacarle jugo al tiempo del obrero, y sacarle parte del valor que produce: fue sacarle dinero del bolsillo. El trabajador también consume. Que cada trabajador pueda comprar su auto.

Tiempo es disciplina. Relojes en las muñecas, o en los celulares. Hace poco supe que BlackBerry era el nombre de la bola sujeta con grillete a los tobillos de los esclavos. Relojes. Tic-tac., Clin. _Clin

Sigue acá.


PD de 2016:

En su 18 Brumario de Luis Bonaparte, el joven Marx  afirmaba que la primera vez la historia  se presenta como tragedia y la segunda se repite como farsa. Esta idea se fundaba en su experiencia histórica.

Ya ha pasado un siglo y medio desde entonces. Su hipótesis-pronóstico puede fallar. A veces la historia se repite como tragedia mayor.

Valor en Sudakia I

Al principio de los ochenta yo era un niño. Vivía con mi vieja en Guaminí. Ella tenía un sueldo de maestra, un poco engrosado porque como psicóloga cobraba un plus por pertenecer al gabinete psicológico en las dos escuelas del pueblo. Engrosado es un mal adjetivo, puesto que pudiera  sugerir algo gordo.

Prácticamente no tenía pacientes. Era la única psicóloga en el pueblo. Una de las tres de todo el distrito. Pero asistir a sesiones terapéuticas en un pueblo, en ese entonces, era considerado cosa de enfermos mentales. Los niños que se sublevaban, eran amenazados con ser enviados al gabinete de la escuela, una de las máximas degradaciones a los que un escolar podía ser sometido.
Sumando todos los ingresos monetarios lo de mi vieja era menor a magro. No teníamos auto ni televisor ni nos íbamos de vacaciones. Sin embargo comíamos lomo de vaca durante varios días a la semana.

¿Como hacía la vieja para adquirir lomo?…
Era su retribución por las sesiones terapéuticas con la hija mayor de uno de los tres carniceros del pueblo. No el valor económico equivalente a un lomo, sino el lomo mismo envuelto en papel madera.
Imagino que estiró el alta de su paciente todo lo que pudo. Lamentamos mucho el fin de la terapia de … (mantengamos las formas. Ella está viva).

Posiblemente el yeite del trueque le hubiese venido de  herencia de su padre médico en Casbas. Una medida de pago habitual era “después de la cocecha”. Hasta después de la cocecha fina, el abuelo se cobraba con adelantos de pollos, jamones y chorizos.

*    *    *

Reflexionaba sobre el valor de las mercancías y los intercambios.

Adam Smith había considerado que el valor de una mercancía era el equivalente al trabajo que costaba producirla. Poco tiempo después el mismo Smith considerará que ese criterio solo servía en sociedades precapitalistas, porque en una sociedad humana avanzada hasta su máximo grado, o sea el capitalismo, el valor era la suma de los factores: valor del salario + valor de la renta +  interés. Igual cagó, porque ya había preanunciado la teoría del valor trabajo que Marx retomaría en El Capital.

Sigamos con Smith. Ese valor aditivo era el valor natural. Pero en el mercado, el precio gravitaría, en torno a ese precio, pudiendo ser mayor, menor o igual. “Natural”, porque el modelo de la ciencias era el  las ciencias naturales. Entonces  la economía tenía leyes inmutables, eternas, ajenas a la voluntad de los hombres y por eso  había que descubrirlas.  Y gravitaban, porque estaba de moda el pibe Newton, y su promocionada teoría de la gravitación de los cuerpos.

Mucho antes que Smith, Santo Tomás en la Summa Teológica (Siglo XXII) consideraba que el valor era el fijado en cada región por personas justas y sensatas. Por debajo era competencia desleal y por encima  era pecado. No establecía criterios de cálculo para la sensatez ni los cálculos de los sensatos para fijar precios.

A ver pibe…¿Qué te puedo cobrar?…

Seguramente la vieja no había leído La Riqueza de las Naciones.  Tal vez si algo de teoría del valor en Marx, pero descreo un poco de eso. Algo de tomismo. De todas maneras ella sabía que

1 sesión de psicología =  un lomo de vaca.

Nada de tiempo de trabajo socialmente necesario, ni precio de mercado. Tal vez en Bahía Blanca una sesión fuese equivalente a un lomo + medio kilo de milanesas de nalga, pero eso era lejos e inaccesible.

La vieja era proclive  escasez. La teníamos en abundancia. Eso no significaba que sea una utilitarista neoclásica. Me hubiera encantado  que la esposa del dueño de la heladería tenga  fobias o depresiones veraniegas, pero eso no sucedió. (o no decidió tratarlas con la vieja)

Sabemos que la economía familiar y la economía de un país no son equiparables. Sabemos que una sociedad no es la suma de individuos y que para entenderla,  las teorías de elección racional individual y la persecución del beneficio individual no satisfacen las necesidades del conjunto. Pero lo que no sabemos es como estableceremos el valor en Sudakia.

¿Habrá excedentes para intercambiar?… ¿Habrá mercancías?…¿Habrá dinero?…

Actualmente hay varias experiencias de intercambios no mercantilizados, de valoraciones no neoclásicas. Estoy investigando.

Mientras tanto, escucho a Franco Luciani

Bandera de Sudakia

¿Y si tuviéramos que hacerle  bandera y escudo a Sudakia?…
Necesitamos un trapo, unos dibujos y una leyenda. (El niño Mario LLambías me sugiere   no sea un sucio trapo rojo).
Vamos por la leyenda.

Pintada parisina de mayo del 68. “Soyez realistes, demandez l’impossible”
(Seamos realistas, pidamos lo imposible)
Imagen sacada del sitio http://inventin.lautre.net/graffiti.html (graffitis de mayo del 68)

Recordé este slogan parisino de 1968. El contraste  entre realista e imposible me pareció impecable. El problemita lo hallé en demandez.

Las traducciones siempre son una chotada. Si lo resolvemos con “pidamos” suena a súplica. Si lo endurecemos con un “exijamos”, “demandemos”, cabría preguntarse ¿A quién?…

Todo parece indicar que lo imposible tendremos que hacerlo nosotros mismos, nomás.

Soyez réaliste, réaliser l’impossible

 

En la Crítica del Programa de Gotha, Marx decía que

“En la fase superior de la sociedad comunista, cuando haya desaparecido la subordinación esclavizadora de los individuos a la división del trabajo y, con ella, la oposición entre el trabajo intelectual y el trabajo manual; cuando el trabajo no sea solamente un medio de vida, sino la primera necesidad vital; solo entonces podrá rebasarse totalmente el estrecho horizonte del derecho burgués, y la sociedad podrá escribir en su bandera: “A cada cual, según su capacidad; a cada cual, según sus necesidades.” Karl Marx 1875

Los anarquistas libertarios se oponen: “A cada uno según su mérito”.

La advertencia anarquista no estaba mal. Los socialismos reales siempre tuvieron problemas con el estimulo al esfuerzo (entre otros cientos de problemas). Pelarse el orto por los demás no debiera ser lo mismo que hacer lo mínimo e indispensable.  Y no veo la contradicción. Solo hay que combinar capacidad/necesidad y mérito.

Me repetiré en la posición de Agnés Heller con los post sobre economía social.

¿Quién combina/decide sobre capacidades/necesidades/mérito?… ¿El Tribunal de disciplina de la AFA?… ¿El juez Thomas Griesa?…

A. Heller piensa que no hay que interpretar la consigna a cada cual según sus capacidades, a cada cual según sus necesidades como “principio constitutivo” sino más bien como un principio regulador de la justicia distributiva, ya que si se reconoce a todas las necesidades por igual, pero no existen los medios para la satisfacción simultánea de todas, como suele suceder, entonces compete a los miembros de la sociedad el tomar decisiones acerca de las prioridades según normas y reglas de justicia política. Gracias Flaca!  (No estaban errados los anarcos).

Pues bien… Tenemos algunos parámetros:  lo imposible/las capacidades/las necesidades/el mérito.

Nos falta algo. La Yegua Populista (lo digo con ironía, por si no lo entendió) lo dijo. Y debiera estar más grande que las demás consignas.

“La Patria es el Otro”

Cristina Fernández

 

a partir de caricatura de rep

Perdón Miguel Rep por modificar tu obra.
El dibujo original está ilustrando los textos de José Pablo  Feinman Peronismo, filosofía política de una obstinación argentina (en el Diario Página 12).