¡Ufffff! en Sudakia

“¡¡¡Ufff !!!!” es un resoplido que expresa fastidio, algo de inconformismo pero no muy motivador para la transformación del problema. Se ha convertido una respuesta habitual que uso en WhatSapp, en vez del dedito hacia arriba.

Hace un tiempo que me estaba dedicando a ver cómo el virus ha influenciado en las expresiones culturales.Especialmente coleccionaba tapas de discos de jazz en donde hay inspiración viral: barbijos en los artistas, en los instrumentos o títulos coronavíricos. Pero al cabo de tener varias decenas dejó de motivarme ese tópico.

El pianista Fred Hersch, compuso e interpretó música que refleja su batalla contra el sida desde hace varios años. Ahora, con el bloqueo de COVID 19,  saca lo mejor de una mala situación y entrega un álbum de 11 piezas en soledad. 

Ahora vamos con Martin Blockson, que toca los enigmas del Covid. 

 

¿Qué pasará con la costrumbre argentina de tomar mate con desconocidos?…¿Será una práctica abandonada y nos volveremos uruguayos, cada uno con su mate y su termo?…

¡Vení Sudakia!…¡Dame un beso espontáneo!

 

Distancia Social

La revisión de material viejo editado en el blog, nuevamente hace reflotar viejas entradas. En este caso, relaciono las reflexiones de entonces (https://sudakia.wordpress.com/2016/03/04/comment-discapacitado/)con la distancia social impuesta por la cuarentena   y la proxémica  de Edward Hall   (semiótica de las distancias). De paso si se le anima al texto, encontrará dos enlaces a dos libros que podrá descargarse gratarola y se escucha un temita de los Doors. Me debe un Capitán del Espacio de chocolate y uno de dulce de leche


Tengo otro blogsito: autismo sudaca. De allí rescaté estos párrafos de una respuesta que di en relación a un post (Marzo de 2012)

Hola Christian. Hall en La Dimensión Oculta (The Hidden dimensión, 1966) propone una proxémica, es decir una semiótica del espacio. Observa a los animales y ve cómo a partir de determinada distancia, (sobre todo en los animales territoriales) se pasa de ser una curiosidad a una amenaza. ¿Cual es el límite?… Extrapoló estas observaciones al campo de la cultura. Identifica cuatro distancias: íntima, personal, social y pública. Él le pone metros y centímetros pero eso a mi no me importa. También reconoce variaciones culturales. Pone ejemplos interesantes, por ejemplo, no es lícito mirar a los ojos en un ascensor: si ese límite se pasa, es una amenaza o una seducción. En su momento, me pareció un poco intrascendente. Hall nunca habló en el libro sobre el autismo.
Pero con los años y siendo padre de tres niños dentro del espectro autista lo recordé.

Caminaba por la calle con mi hijo Ivan de seis años con TGD. Justo cuando pasamos frente a la puerta de una casa, salió una anciana. Iván le tomó la mano sin hablarle y con naturalidad. La señora dejó que eso suceda y así caminamos una cuadra los tres en silencio. Yo estaba incómodo, pero era el único. Para Iván no había ningún problema, y la señora caminaba feliz. Tal vez hiciera mucho tiempo que nadie la tocaba.

[esto que diré no estaba en el texto original. Ivan desde antes del trío caminante quería una Coca Cola. Yo avergonzado deseaba terminar de inmediato el paseo de los tres tomados de la mano. Esa cuadra me estaba pesando kilómetros.

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Por fin vi un kiosco en la vereda de enfrente y le avisé que cruzaríamos a comprar. Ni siquiera me animé a mirar a la anciana cuando nos separamos. Con los años Ivan me está transformando, morigerando mi discapacidad. Sigamos con el texto de 2012]

Me quedé reflexionando sobre el punto. Y allí estaba lo del espacio íntimo, Hall y el autismo. Luego observé eso en mi hija, con Asperger. Las distancias sociales forman parte de un código no escrito nunca explicitado. (…)

Jamás había leído nada que relacione el autismo y la proxémica de Hall, hasta que hace diez días leí, Haciendo frente, de Marc Segar. (Un joven ingles con asperger, que hace una especie e manual para ayudar a otros asperger a sobrevivir a las burlas, y a hacer explícitos los códigos ocultos de la cultura.)
En la página 10 está el punto 5.1: Límites o espacio personal.

* * *

Pensando ahora en 2016 sobre la anécdota y el texto de 2012, no importa lo de Hall y su proxémica sociobiológica. Importa la llamada normalidad, la vergüenza, el miedo a los desconocidos y al ridículo.

En Sudakia será considerado discapacitado/autista quien no salude, quien sospeche de los extraños, quien no sea capaz de poner la mano, la oreja y el tiempo al servicio de los desconocidos.

Las personas son extrañas cuando usted es un extraño
Las caras parecen feas cuando usted está solo
Las mujeres parecen malas cuando usted es no deseado
Las calles son desiguales cuando usted está mal
Cuando usted es extraño
Las caras salen de la lluvia
Cuando usted es extraño
Nadie recuerda su nombre
Cuando usted es los extraños

Cuarentena y convivencia.

A esta entrada la escribí en el 2016 en mi blogsito Autismo Sudaca. (https://autismosudaca.wordpress.com/2016/11/24/cuales-son-los-colores-de-la-cebra-sabes-o-no-sabes/) Será el confinamiento por la pandemia. Algo gatilló  el recuerdo de este texto y lo traigo  para compartirlo.


El nombre técnico es comorbilidad. Un término con cacofonía terrible. Significa que a la enfermedad o trastorno principal, se le asocia otro. En este caso es autismo más hipomanía. Otra palabreja sugerente. Podría traducirse como pichón de bipolar.

Cuando a Marty Mc Fly lo llamaban “Gallina” en Volver al Futuro, se recalentaba y era capaz de enfrentarse con cualquiera, sin medir consecuencias. Sin escalas, ni gradualidad. “gallina” le disparaba sus demonios.

No estoy diagnosticando con nada a Marty Mc Fly. Solo quiero ejemplificar.

En este caso que nos ocupa basta con decir el anodino monosílabo “no” y arde Troya. El Dr. Jekyll muta en Mr. Hyde en una velocidad que Stevenson nunca hubiera imaginado.

Intolerancia a la frustración. Je. A papá mono.

De chico jugaba a “ni si, ni no, ni blanco, ni negro”. Un juego que consiste en entablar un diálogo: el interrogado tiene prohibido contestar alguna de estas cuatro palabras. No es posible mentir, ni contestar cosas fantásticas. El que interroga agudiza su ingenio para que el contrincante se vea obligado a decir alguno de estos términos y el interrogado se las ve oscuras (por no decir negras, porque pierdo) para evitarlo.

Una estrategia adecuada era el cansancio. Hacerla fácil, dejar que el interrogado se luzca con respuestas ingeniosas. Y luego una ráfaga de preguntas cortas, que lo tomen por sorpresa y agotado. Y el si o el no se escurren entre la ya desgastada y baja guardia. No hace falta un cross al mentón. Bastaría con un simple -¿Dejamos de jugar?- y si el incauto dice si, en vez de dale, o de ok caerá fulminado a la lona.

Ese juego me entrenó en el arte de la respuesta que evita el no. Pero aquí, cuando pierdo tengo una prenda terrible e infumable, un rosario de gritos, llantos, insultos y amenazas. Debo a toda costa evitar el puto “no” y a la vez no ceder en mis convicciones.

-Papá. quiero helado-. Si da, todo bien y adelante con las calorías del helado (caramba con la contradicción térmica). Si no es posible … ups….

-Genial. Yo también, el jueves compraremos.-. (y resulta que es martes). ¡¡¡Oooooole!!!

Pero el contrincante no se da por vencido fácilmente. Podría decirme: -Pero yo quiero ahora- y me caga. O eso cree.

Retruco, -Quedó fruta. ¿Me ayudás a hacer ensalada?-. Una salida fácil que solo patea la pelota unos centímetros para adelante. El tipo insiste: –No-. (sabe que él puede decir no y se aprovecha. -Yo quiero helado, no ensalada de frutas.- Se abusa. Sabe que hay mucha gente alrededor.

Las cartas ya están sobre la mesa. Será imposible desviar la atención. Todos sus sentidos se concentran en el helado y el mundo ha desaparecido. Solo existe un gran cucurucho y un escollo que se interpone. Mientras tanto yo, el escollo, evalúa.

¿Estamos en terreno adecuado para presentar a Mr. Hyde en sociedad?… ¿Soportaré los saltos, gritos desaforados e insultos en el hall del supermercado de un hijo que calza cuarenta y cuatro y me llega a la frente?…

Recalculando

Estoy cansado. Tengo ganas de llegar a casa. Dejémoslo para otro día.- Esto que pienso lo digo sin evaluar conscientemente que el no, no ha aparecido. El entrenamiento se ha hecho reflejo, como los consejos del señor Miyagui a Daniel: cera con mano derecha, pulir con la mano izquierda.-

Lo digo acelerando el paso hacia la salida física. Mientras pienso: ¿El problema es su intransigencia o mi vergüenza?… Me avergüenzo de saberme avergonzado por mi hijo y allí mismo, en medio de todas y todos digo con voz firme:

No vamos a comprar helado. No tengo ganas. Sale carísimo y tenemos fruta.

Lo miro a los ojos, con las piernas abiertas y las manos cerca de las cananas del colt. Estoy preparado. Adelante. Un silencio se produce en el hall del supermercado. Todo se ha detenido, unas bolas de pasto seco son empujadas entre los changuitos repletos de alimento.

Me mira directamente a los ojos. con la ceja derecha por encima de la izquierda. Es Clint Eastwood en una escena de El Bueno, El Malo y El Feo

Es consciente que le hicho dos no al hilo. Que no se me han escapado. Que me banco a Mr Hyde. Que me quedan al menos otros cuatro no en el tambor del Colt 45.

Grita un -Está bien-. Sin saltos, sin insultos. Soplo el humo de la pólvora del caño y enfundo. El hall se descongela y todos vuelven a la anormalidad.

Al viaje de vuelta lo hacemos en silencio.

Sudakia en mi cabeza

Sudakia está en la música. Llego a Sudakia y me instalo. Incluso puedo transitar el mundo cuasi normal en mi calidad de trabajador esencial y llevar Sudakia en el auto o el teléfono. Afuera hay un mundo de tapabocas, anteojos empañados, largas colas. en fin. Sudakia, bésame mucho.

Un otoño destemplado. Viento. llovizna. Pero con la marimba de Pius Cheung puede ser verano

Loparió.

Efeméride de Sudakia en 2 abril

Escapo de las estadísticas y muertos por coronavirus. Es que tengo un ritual. Cada dos de abril escribo siempre la misma entrada con variaciones. Hay algo de Malvinas, algo del autismo y algo de la inundación de La Plata. Y música. Suele sel Coltrane.

Voy a hacer honor a mi ritual del dos de abril


El dos de abril es un día complicado. Es el día de los veteranos y caídos en Malvinas. Al borracho de Galtieri en 1982  se le ocurrió rescatar a la dictadura en decadencia porque lo del mundial 78 estaba muy atrás. Apeló a ese sentimiento reivindicatorio histórco de soberanía para conseguir algo de oxígeno.  Parecía que lo estaba logrando, pero la inevitable derrota bélica precipitó la apertura democrática. Habría mucho para decir. Ya lo he dicho. Solo repetiré la poesía

Poema leído por Rodolfo Braceli, pertenenciente a su libro En qué creen los que si creen.
Lo leyó en Radio Nacional en el programa Por una misma calle, conducido por el rabino Daniel Goldman y el sacerdote católico Domingo Bresci, el 10 de abril de 2013.

La cruz del sur

–De espalda, de cara a todo el cielo, aquí estoy:
me han crucificado en el suelo de la tierra, mamá.
Y tengo frío, tanto frío.
Hambre no me queda, estoy anegado de miedo, mamá.
Qué oscura es la noche, esta noche:
sin lucero sin una estrella sin nada de luna.
Si mañana es como hoy, no me despiertes, mamá.
Y cóseme los párpados.

¿Estás? ¿Estás ahí?
Nada, no me responde tu aliento.
Pobrecita mamá, pronto te dirán madre.
Ay, madre, madre, ¿por qué me has abandonado?

–Hijo, hijito, ya vuelvo. He salido a buscar a la patria.
–No vayas, madre, no vayas: a la patria se la han robado.
–Los ladrones, hijo, ¿quiénes son?
–Son ellos, madre: los que miran el desfile desde el palco.
Los biencomidos los bien abrigados los bien seguros los mal nacidos.
Los que nunca se rozaron con el honor.
Los que eructan el grito sagrado.
Ellos, mamá, los siempre ilesos.

((Al estaqueado, contra la tierra tan crucificado,
ahora el cielo lo mira desde muy arriba. Pero no baja.
Lo escucha, pero no suelta palabra.
Se queda en el cielo, el cielo.
¿Indiferente o estupefacto?
¿Aterrado, acielado?
Dios se tapa la cara se tapa la mirada se tapa el horror.
Diosmío, gime Dios.))

(Silencio y sur. Y cruz del sur. Y cruz en el sur.
La escandalosa impunidad de la nieve.
Damas y caballeros, aquí no ha pasado nada. Como siempre.)

–Madre, madre, ¿por qué me has abandonado?
–Hijo, hijito, he salido a buscar a la patria.
–Te dije que no fueras, madre, a la patria se la han robado.
–Encontraré a la patria robada, hijito.
–Vuelve, madre, vuelve…
Pero si mañana es como este 25 de mayo de 1982, no me despiertes.
Y cóseme los párpados.

En el año 2013, el dos de abril  de 2013 ocurió una devastadora inundación en La Plata,  producto de una lluvia de más de 300 mm,  más la   impresibilidad técnica en una obra de insfraestructura de carreteras.  82 muertos.

En el  2007 la ONU (organismo al pedo si los hay ) declaró el 2 de abril como día de Concientización del autismo. Sobre eso también he escrito mucho.  Y no lo voy a repetir. Tengo un blogsito al que no aporto hace tiempo que se dedica a refejar algunas reflexiones al respecto.

Resulta que el dos de abril también es el cumpleaños de Alberto Fernández, presidente de Argentina. Feliz cumple Alberto.

¿Y qué otras cosas pasaron un dos de abril?…

Me metí en la red. Hay 320 eventos detallados. Casi ninguno sabía. Pongo algunos  que llamaron mi atención.

1550:  el rey de España ordena enseñar castellano a los indígenas.
1805: Nace el  escritor danés de cuentos infantilesHans Christian Andersen
1916: En Argentina se realizan las primeras elecciones libres (solo los hombres)  y resulta electo como presidente el radical Hipólito Yrigoyen.
1925: en La Plata, Argentina el científico Albert Einstein inaugura el ciclo lectivo del Colegio Nacional  tras una breve recorrida por la ciudad.
1975: en Argentina, guerrilleros montoneros matan a un teniente coronel del Ejército.  ¿?…No dice más nada. Busco. Hay poco. Descubro en un fragmento del libro Galimberti: De Perón a Susana, de Montoneros a la CIA, de Marcelo Larraquy, Roberto Caballero que en un plan frustrado para matar al comisario Ramón Morales, en una operación del Area Federal de Montoneros, le disparan con un FAL (Fusil Argentino Liviano) y queda herido en su auto. Se hace el muerto. En el ataque muere el teniente coronel Colombo quién intentó repeler el ataque.
1978: en los Estados Unidos, el automovilista argentino Carlos Reutemann gana el Gran Premio de Estados Unidos (Oeste) de Fórmula 1.
2005 Muere Juan Pablo Segundo
2016 muere El Gato Barbieri

En fin… Todos los días tienen lo suyo. Seguramente los dos de abril hayan pasado cosas memorables en nuestras vidas que no son públicamente conocidas: un gol de tiro-libre en picado de amigos, un primer beso, una carta esperada, un  premio de rifa barrial. La vida. Hoy celebramos la vida en Sudakia. Todos los días un rato. Brindo por eso.

No sale Tren Azul de Coltrane, como casi siempre los 2 de abril. Vamos con Kevin que le canta a la vida, de una particular manera

 

 

Sudakia en el sertao

Antonio das Mortes, matador de cangaceiros, es destinado a aplastar a una comunidad de campesinos guiados por una “santa”
Director: Glauber Rocha, 1969.

Un día de 1974 se encuentra con el gaucho argento Inodoro Pereyra El Renegau. Si. La musiquita de la edición es de Ramiro Musotto. Toca Antonio das Mortes en el disco Sudaka

Ahora la versión de Sergio Ricardo

Si voy a ser amigo de alguien, prefiero serlo de Inodoro Pereyra, de Tirofijo, de Corisco o María Bonita antes que de Antonio das Mortes.

Loparió

Mochila de Sudakia

Tengo casi todo. Todo… Chequearé:

  1. latas de conserva. 16
  2. yerba dos kilos
  3. un tarro de dulce de leche.
  4. barbijos de tela 10
  5. la ropa va en el otro bolso. Lo miré tres veces
  6. libros: 14
  7. repelente: tengo dos en crema y seis aerosoles.
  8. espirales una caja
  9. protector solar
  10. pantalla solar
  11. cuaderno y lápiz
  12. la cámara.
  13. las guías de aves y mariposas
  14. encendedor y fósforos
  15. los prismáticos
  16. tengo la netbook y llevo el rígido externo con las pelis y la música
  17. guantes de látex
  18. una botella de ron cubano
  19. borceguíes de caña alta
  20. un nylon grande
  21. alambre
  22. la Victorinox
  23. bolsitas de polietileno
  24. papel higiénico cuatro rollos
  25. papel de cocina cuatro rollos
  26. linterna
  27. la cantimplora
  28. el cargador de la netbook
  29. el cargador de la linterna.
  30. el cargador para el celular
  31. el botiquín
  32. monedas para el agua caliente
  33. la gorra
  34. aguja e hilo
  35. unas líneas para pescar
  36. el cuchillo de Tandil
  37. el cortauñas
  38. el aislante de piso
  39. la bolsa de dormir
  40. los auriculares
  41. esponja lava-vajilla
  42. jabón neutro
  43. una soga
  44. la olla chica
  45. el hachita
  46. la pavita
  47. el mate y la bombilla
  48. ¿Termo?  Pesa como un hipopótamo muerto.

Seguro que me falta algo.

49. ¡Alcohol en gel!… desodorante, champú…Uffff
Debo cerrar  la mochila.  Luego de varios intentos infructuosos entiendo que hay que resignar algo. Imposible dar tres pasos. Sudakia queda cada vez más lejos.

Hay cosas pesadas y cosas livianas. Hay cosas grandes y cosas pequeñas. Hay cosas que me darán placer, que me darán libertad, y otras que me darán seguridad.

Recuerdo la frase de de Zygmunt

“hay una relación inversa entre seguridad y libertad”. Comunidad En busca de seguridad en un mundo hostil. Zygmunt Bauman, año 2000

 

Una buena frase para orientar la carga de la mochila en  estos tiempos.

Vuelo de Sudakia

El otro día en un dialogo pensé una respuesta que no verbalicé. “Mañana vuela Faure” Quería decir una ironía de dilación, algo así como “será luego” por no decir “nunca”. Luego me quedé pensando… ¿De dónde saqué esa frase?… ¿Quién es Faure?…

Luego recordé que se lo escuché a la prima de mi abuela en Guaminí cuando yo era un niño recién llegado al pueblo. Le  pregunté qué quería decir. Un recuerdo vago de su respuesta fue que Faure había construido un avión y que reunía a la gente para su vuelo inaugural pero que nunca lograba despegar. Así fue que se acuñó esa frase como manera de expresar que algo no se concretará. Sin embargo “Mañana vuela Faure” ya no estaba en uso.

Tengo un amigo/hermano que puede responder casi cualquier pregunta referida a Guaminí y sobre las personas que allí vivieron. Lo consulté.  Me respondió inmediatamente. Un mito popular guaminense habla del intento fallido de volar de Faure y de la frase.  Pero que hace un tiempo  llegó al museo un archivo fotográfico en el que aparece una imagen de Faure en el avión rodeado de personas y que dataría de entre 1918 y 1920. Además tiene  la frase escrita en tinta despintada.

“Mañana vuela Faure” Guaminí ¿1918? ¿1920?

El mito se divide. Algunos afirman que Faure finalmente voló, otros que nunca lo logró.

En 1903 los hermanos Wright , Wilbur y Orville posiblemente fueron los primeros en despegar un avión, aunque otros atribuyen esa hazaña a un brasileño años  antes. En 1908 patentan el aeroplano.  Más o menos 10 años más tarde Faure voló  en Guaminí. ¿Lo hizo?…


En el film Ultimas imágenes del naufragio, de  Eliseo Subiela (1989)  Roberto (Lorenzo Quinteros) vende seguros y conoce a Estela, de tendencias suicidas. El vive una vida que siente una  farsa, una mentira, y decide escapar de su rutina escribiendo  una novela. Estela puede ser su musa. En la casa de Estela conoce a Mario, que construye un avión arriba del techo. Hace años que lo hace. Mario nunca logró terminar al Fénix.

En una conversación con Roberto Mario dice:

Estamos condenados y quiero escaparme de la prisión; en lugar de hacer un túnel por la tierra quiero hacer un túnel, pero en el cielo.


Sudakia está por despegar. Viene cascoteada. Si a Faure la fue como a a Roberto, entonces ajústense los cinturones

Charco de Sudakia

Ruta 2 hacia la costa. Posiblemente Sudakia esté a orillas del mar.  Algo del orden de lo sobrenatural acontece. No importa cuanto avancemos: los carteles de vialidad informan que siempre faltan 22 km para llegar a General Guido.


La velocidad promedio hasta  al peaje de Maipú es de 20 km por hora. Muchos automovilistas paran a mear en la banquina.  No es inusual ver portaequipajes cargados de bolsos y reposeras (tumbonas) y ventanillas abiertas con perros que se asoman, con la boca abierta… con lengua que se asoma.


En el  autoservicio se van acumulando cosas en el chango. No importa si todavía no hemos pasado por la caja, todo lo que está ahí lo consideramos nuestro y si alguien intentara sacarlo  nos estaría robando.
La cajera toma rítmicamente los elementos de la cinta. El número del visor de la registradora se incrementa con cada bip. Agarra el pack de latas de cerveza  stout. Mira el reloj y dice que hasta las diez de la mañana no podremos comprarla. Falta una eternidad de veinte minutos.


El utilitario blanco de la curva tiene su portón trasero abierto apuntando una cámara de fotomultas. No hay carteles que avisen que hay que disminuir la velocidad.  Lo bueno es que si uno paga a tiempo, tendrá un cincuenta por ciento de descuento, que no  hemos sido abducidos por alinígenas, que no tenemos síntomas de coronavirus. Hurra.


Llegamos al mar. Sudakia no está. Nos dicen que puede ser en Balcarce, los pagos de Fangio. Eso es sierras, no mar.  La 226 nos lleva. Bueno…en verdad es Rocinante el que nos lleva, la ruta está ahí quietecita.
Balcarce, Avenida Juan Kelly. En un lado está Comoantes, enfrente Guolis. Sudakia nos espera a la vuelta con el mate y el cargamento de grasas saturadas e hidratos de carbono que llevamos camuflados en forma de postres y alfajores.  Sudakia es como el charco/espejismo de la ruta. Está más allá.


Puse rumbo al horizonte y por nada me detuve, ansioso por llegar donde las olas salpican las nubes, y brindar en primera fila con el sol resucitado, sentarme en la barandilla y ver qué hay del otro lado. Y cuanto más voy pa’ allá más lejos queda, cuanto más de prisa voy más lejos se va.

El Horizonte. Juan Manuel Serrat

Dice que se va a Sudakia VI

Me voy por esos caminos de la distancia,
Porque lejano es el grito que me reclama.
Me voy mi niña, por los caminos buscando calma.

Se que no entiende este anhelo de rodar tierra
Y que es mas fácil ser uno el que se aleja.
Me voy, mi niña, pero sabiendo que aquí me espera.

Pronto sabre regresar a este pago querido
Y le prometo alejarme de todo olvido.
Me voy, mi niña, y su perfume viene conmigo.

Quiero dejarle esta zamba, amanecida,
Con cosas de enamorado y algo dolida.
Me voy, mi niña, dejando zambas por si me olvida.

Lejanos son los caminos del guitarrero
Siempre buscando la luna de los desvelos.
Me voy, mi niña, buscando lunas, las de otros cielos.


El tipo dice que se va a buscar otras lunas, que lo entienda. Que se lleva su perfume,  y que le deja una zamba como homenaje para que se arregle. ¡Pero que volverá!… ¡¡¡¡Si te vas a buscar Sudakia no vuelvas gil!!!!….Si ya sabés que vas a volver, andate con ella. Imperdonable.

Disculpen, me hizo calentar. La zamba es así, lejos de entristecerme me pone enojado, preparado para cuestionar todo. Al borde de la revolución inorgánica y pulsional. Guarda la tosca con la zamba, no sea que la escuche y se venga loc@.

Loparió…..


PD: Me quedé pensando… Por ahí el tipo se va buscando a él mismo. Y necesita un poco de silencio para hallarse…Je…La vieja excusa. El tipo la tiene a sus pies. Y dispone. Se ama. ¡Qué hijo de puta!…
Ufff