Sudakia y el resto de tu vida

Veía en la tele que un tipo decía.

“Cuando termine la pandemia no me subo nunca más a un subte (metro) en hora pico. Ya estaba acostumbrado, pero creo que ahora no podría hacerlo nunca más.
No sé…creo que me voy a compra una bicicleta”.

No era por el miedo al contagio. Es que la vuelta a la llamada normalidad lo sentía como una tremenda equivocación. Su vida pasada era una locura. El estrujamiento rutinario como una naturalización de la patología social de la vida cotidiana.

Y vos… ¿Qué vas a hacer el resto de tu vida?

Adrian Iaies al piano,  Pablo Mainetti con el bandoneón,  Horacio Fumero   al contrabajo y Fernando Martinez en la batería tocan esta pregunta  que te hice recién:

What are You Doing the Rest of Your Life

28 años no es (son) nada

Hoy hace 28 años que se fue Astor Piazzolla. Normalmente en Sudakia le rajamos a las efemérides y a la agenda social. Pero a veces, como hoy, se filtran entradas alusivas a “lo que hay que hablar”.

Tengo mil quinientas posibilidades para musicalizar el post. Tomaré la opción del trío de locos polacos. En vez de bandoneón, acá hay un acordeón. Le ponen tanta garra. Es una versión virtuosa, apegada a la partitura, pero no por ello menos cálida y sentida.

Como ya comenté, estos tipitos están locos. Se ve su influencia piazzolliana en esta versión que hacen del clásico de Michael Jackson. El video es medio bizarro, pero la interpretación es magistral.

Gracias Miguel Rep

Sudakia de luto

En la trompeta está el jóven Lee Morgan que la descose. Oscarcito Peterson al piano, Ray Brown (Raymond Matthews Brown) en el contrabajo (acá acompaña, deja que se luzca el pibe) y en la bata, el sociólogo Ed Thigpen (Edmund Leonard Thigpen). Están en Toronto y tocan Moanin.
Un trío de monstruos.

Pablo se murió hace poco. Eramos amigos a su modo. Posiblemente haya sido aspie sin diagnóstico. Compartimos algunas cursadas en la facultad, compartimos el trabajo en el Ministerio de Desarrollo Social en programas de economía social. Compartimos el interés por el software libre (yo era su consultor cuando se le complicaban instalaciones). Era difícil compartir su mirada política. Abrazaba causas hasta que las exprimía. Casi se fanatizaba y cuando encontraba contradicciones las descartaba.

Pablo fue casi todo lo posible: fue mormón, fue anti-religioso, fue marxista, fue mozo de bar, fue militante de Todos por La Patria, peronista, fue antiperonista, fue trabajador del Estado, fue antiestatista. Destestó a Foucault, luego lo abrazó. Militó para Solanas/Carrió, renegó.
En los últimos años se especializó en la economía del bien común, propuesta del economista austríaco Christian Felber. Desde hace unos años, tenía cáncer. Sus cambios radicales llegaron al pelo: pasó de tenerlo largo a quedar pelado, aunque acá la causante fue la quimioterapia.
Un día me dijo que estaba deshaciéndose de los libros. Que pasara por su casa a llevarme lo que quisiera. Una oferta impensada en él y también impensada mi respuesta. Le dije que no. Que yo también estaba en el proceso de despojarme y que tenía en casa tanto sin leer que eso me sumaría culpa y angustia. Pero Pablo dejaba lo más preciado a quién él consideraba que lo aprovecharía. Se estaba despidiendo y yo no me di cuenta.
Pablo no leía ficción. Decía que era una pérdida de tiempo. Parecía soberbio en el trato. Muchos se quejaban que no saludaba. Pablo no veía un choto. Y leía caminando. Cruzaba la calle leyendo. Leía parado en el micro.

Acá discutimos con Pablo sobre el valor en sudakia: https://sudakia.wordpress.com/2015/07/23/valor-en-sudakia-i/

Pablo decía que la cuarentena y el coronavirus le recordaba que la peste negra en Europa  fue una de las causas que contribuyó al fin de la época medival y al inicio del capitalismo. En  ese sentido imaginaba que esta pandemia podría implicar cambios en el modo de producción y consumo.  Tampoco en eso estábamos de acuerdo. Me resisto a hablar de post-capitalismo (no porque no lo desee fervientemente).

Pablo murió y me enteré a los dos días. Si hubiese sido distinto,por la cuarentena, tampoco hubiera podido despedirlo.
Le gustaba el rock nacional. Seguramente el jazz no era de su gusto. Pero hoy, escuchando a Lee Morgan y a diez días de su partida, recién pude llorar.

Chau Nigger. (Vuela Golondrina)

Ayer  por la mañana estaba en el laburo (otro día o ninguno hablaré de qué laburo, aún en tiempos de cuarentena). Me llaga un mensaje del compañero Frodo. Así fue que me enteré y estoy afectado todavía. Pobre Frodo. Se sintió culpable de ser el mensajero de tan triste noticia.

No puedo escribir el obituario del Nigger. Para eso lea el Página 12 de hoy.

Hace muchos años descubrí Comando Amelia, el blogsito irreverente del Nigger. Y me hice seguidor y comentarista de sus hilarantes entradas. Para mi sorpresa el tipo comenzó a seguir mi blog de entonces El Sudaca Renegau. No con un  pedorro “me gusta”. No. Haciendo comentarios. Todavía Facebook no era una red masiva y los blogs eran una herramienta habitual de comunicación social.

Un día de septiembre de  2013 fui a un espectáculo al auditorio de Radio Nacional. Entre otros artistas (El Rubio Peronista, Max Deluppi con Thelma y Nancy, y más gente), cantaba el Nigger.

De ese día hice varios registros. En el Auditorio de Radio Nacional El Nigger Canta Que sí, que no.

Cuando termina el espectáculo los artistas bajan del escenario y salen entre la gente. En un momento quedamos atascados juntos en la puerta. Le digo:

-Nigger: ¿Usted sabe que es mi amigo?-
_¡¡¿Y vos quien sos?!-
-El Sudaca Renegau-
-¡¡¡Sudeicor!!! (Dice Abrazándome) ¡¡¡Yo sabía que algún día te iba a conocer!!!-
Ahí me di cuenta que el Nigger estaba rematadamente loco. El era El Nigger y yo nadie. Sin embargo estaba eufórico como si se hubiera encontrado con Keith Richards.
Me agarra la mano y me arrastra hasta una oficina de la radio que oficiaba de camarín.
-¡Sudeicor!…¿Cómo están los chicos?-
-Me hablaba como un amigo en un reencuentro de ausencia larga. Sabía de mi, de mis hijos. Claro, era un seguidor del blog-
Le digo, -Negro, vos estás más loco que una cabra. Me están temblando las patitas- él siguió charlando como si nada  y en eso pasa Gabriela, su compañera.
-¡Gaby!…¡¡¡Mirá con quién estoy!!!. Ella me mira con interés entomológico. Entonces el Negro dice ¡¡¡El Sudaca Renegau!!!.Gaby me saluda afectuosamente y yo siento que algo sobrenatural acontece.
Entonces el Negro le pide que nos saquemos una foto y yo le paso mi cámara a Gabriela.

Esa fue la primera vez que charlamos personalmente. Hubo una segunda, entrañable. Aunque nuestras  charlas principales fueron digitales.

No puedo agregar nada respecto del ilustrador, actor, cantautor, parrillero, Les Luthier, el comprometido con las causas populares.

León Gieco cuenta que Gabriela comunicó a los más allegados la partida del Nigger con la frase “vuela golondrina”.

Pensaba en estos tiempos de cuarentena y en estas circunstancias en las que parte un ser querido. Las palabras sobran, los abrazos faltan. Te quiero Nigger

Peces de Sudakia

Gracias Oleksandr Hnatenko (Gnato) por tu colaboración involuntaria con Sudakia.

Ilustración del Ivan Steiger

Guarda con este tema: Bandoneón de Rodolfo Mederos y violín de Antonio Agri.

Peces blancos como su ilusión / bajo las aguas / creyendo están / creyendo librar al agua del cielo / temiendo divulgar / el salto a la asfixia y a la sed / y a la calma

 

Los peligros que nos rodean

Otredad. Palabreja si las hay. Ahora mismidad somos los que estamos de este lado de la puerta. Afuera la amenaza, la rebelión zombi. Yelmos de barbijo, petos y cota de malla de alcohol en gel.
Entregamos toda libertad adquirida con sudor histórico por un mendrugo de seguridad. Impera la doctrina de la seguridad personal. Yo soy mi patria y mi nación. Mi territorio es de un metro cuadrado.

Se aplauden las denuncias de la infracción. Se estimulan. El ojo inquisidor  se está entrenando. El coronavirus de la indolencia haciendo estragos.

Proyectado a partir de improvisaciones espontáneas, sin ningún tipo de partitura ni composición previa y producido por Ulises Conti. Solo piano, cuenta con la particularidad de haber sido realizado por alguien que no es compositor ni pianista,

 


PD:  luego de publicado dos imágenes llegaron hasta mi. Una, medio de coaching que ignoro la autoría y otra del ilustrador Daniel Paz en el diario Página 12 de hoy (29/3/2020). El coaching  me es ajeno, pero vale la pena mirar este gráfico aunque sea de reojo

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PD2: El mundo está raro. Los neoliberales se vuelven keynesianos exigiendo acciones estatales y los agnósticos positivistas reproducimos reflexiones de autoayuda. Loparió.

Humo de Sudakia

Le encargué un óleo al cumpa Joos. Hizo un autorretrato. No sé si entendió. Le dí expresas indicaciones sobre el tema: el placer de fumar. Pero el tipo agarró la botella y la pipa para disimular. Ya no sé si pintó el placer de fumar o un mamado.

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Joos van Craesbeeck: El Fumador. 1635. Óleo sobre tabla 41 cm x Ancho: 32 cm

Le pedí al cumpa Félix un tanguito sobre el mismo tema. Lo hizo junto con Juan Viladomat. Pero agarraron la partitura El Kejío y Chano Domínguez e hicieron un flamenco medio jazzeado. Yo propongo y ellos disponen. ¿Será Sudakia una anarquía?

Fumando Espero.
Fumar es un placer
genial, sensual.
Fumando espero
al hombre a quien yo quiero,
tras los cristales
de alegres ventanales.
Mientras fumo,
mi vida no consumo
porque flotando el humo
me suelo adormecer…
Tendida en la chaisse longue
soñar y amar…
Ver a mi amante
solícito y galante,
sentir sus labios
besar con besos sabios,
y el devaneo
sentir con más deseos
cuando sus ojos veo,
sedientos de pasión.
Por eso estando mi bien
es mi fumar un edén.

Dame el humo de tu boca.
Anda, que así me vuelvo loca.
Corre que quiero enloquecer
de placer,
sintiendo ese calor
del humo embriagador
que acaba por prender
la llama ardiente del amor.

Mi egipcio es especial,
qué olor, señor.
Tras la batalla
en que el amor estalla,
un cigarrillo
es siempre un descansillo
y aunque parece
que el cuerpo languidece,
tras el cigarro crece
su fuerza, su vigor.
La hora de inquietud
con él, no es cruel,
sus espirales son sueños celestiales,
y forman nubes
que así a la gloria suben
y envuelta en ella,
su chispa es una estrella
que luce, clara y bella
con rápido fulgor.
Por eso estando mi bien
es mi fumar un edén.
Letra: Félix Garzo
Música: Juan Viladomat

Paradoja Sudaca I

Vísperas de Navidad. Cambio de rumbo político, ataque del imperio a Latinoamérica.  Sin embargo busco Sudakia por los bordes, en los detalles, en las historias nimias. ¿Todo me chupa un huevo?…¡Noooooo!. Sudakia es así.


Pepe es arquitecto e inmigrante ilegal en New York. Trabaja de lavacopas en el bar de Joe

-¿Por qué no arreglas lo del permiso de residencia? Así podría contratarte legalmente y disfrutarías de todas las ventajas sociales.- –Porque no me dan el permiso de residencia sin contrato y el contrato no me lo dan sin permiso. Eso es todo.- Historias del Bar1 El Bar de Joe: Pepe el Arquitecto (Dentro de la Historieta Alack Sinner). Ilustración de Muñoz, Guión de Sampayo. Década del 80 Revista SuperHumor. Editorial La Urraca, Bs.As. Argentina