Reloaded Consensus y los nenes de la economía

Los marginalistas marshallianos extirparon la política de la economía. Extirparon el conflicto y la lucha en el análisis. Los Neoclásicos llenaron de números y fórmulas a las relaciones sociales y pretendieron crear una ciencia objetiva con las expectativas subjetivas humanas.
Ya el Carlos (Marx) había hecho una contribución crítica a la economía política de los niños David (Ricardo) y Adam (smith), pero la política, es decir, el conflicto, el poder, estaban en las entrañas mismas de su mirada económica.
Acá, en Argentina, la palabra “política” se extrajo del título de la carrera de Ciencias Económicas en el año 1976, el mismo año en que los suecos le daban al padre de los Chicago Boys el Nobel de Economía. (al niño Milton Friedman). A propósito.. ¿Vio La Doctrina del Shock?… ¿No?…
Imperdonable.
Acá tá.

Voy y vengo, dijo un loco y estaba sentado en una hamaca. (digo…por eso de la repetición de tragedia y la farsa)
La niña Cristina (Kirchner), explica en el cierre de la reunión del Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil al niño Maynard (Keynes). No lo nombra…¿pa qué? Lo hace…
El niño Adam había sugerido lo que luego el niño Jean-Baptiste (Say) dijo: la oferta crea la demanda. Eso lo repitió Alfredito (me refería a Marshall, pero podría haber dicho tranquilamente Martínez de Hoz).
Maynarcito (Keynes) lo retrucó. La demanda crea a la oferta. Maynarcito hablaba de demanda efectiva, pero como diría el Mingo (Tinguitella, no el Chicago boy Cavallo) “se gual” La demanda efectiva es equivalente a la demanda agregada.
Y también el gurí Henry (Ford) lo había pensado. Su capitalismo estaba pensado de manera tal que los trabajadores pudieran comprarse el auto que fabricaban. Vender mucho y barato, no poco y caro. Ampliar la demanda como motor de la economía (Henry sabía de motores)
El niño Maynard tenía un plan (Que no era el el colorado De Narvaez), y lo aplicó Roosevelt en el New Deal:
Inyectar dinero para bajar las tasas de interés: el dinero se compra y se vende, el precio del dinero es el interés que se paga por él, si aumento la oferta (de dinero) baja la tasa de interés. si baja la tasa de interés, al empresario le conviene más invertir en capital productivo que en capital especulativo.
Buenos salarios. El laburante gasta y eso mueve la rueda. Al empresario le interesa el hoy. Putea contra los salarios altos porque le aumentan los costos y le disminuyen la utilidad. Pero a largo plazo aumenta la demanda de lo que produce, y le entra más de lo que le entraría reduciendo salarios.
Equilibrar la sociedad: una sociedad desigual genera muchos pobres, y ricos que ahorran más que lo que gastan. Una sociedad más equitativa, genera mayor propensión de las familias a gastar.
Incrementar la obra pública: aumentar los puestos de trabajo.
Proteger a la industria, poner aranceles a la importaciones.
Subsidiar a los desocupados.
¿Le suena?… Al supuesto marxista niño rojo Axel le sonó. No socializó los medios de producción: re-introdujo a Keynes. Bueno, en verdad lo hizo el niño Néstor, que reintrodujo la economía política (la economía es política, la política conduce a la economía)
Y también tomó las “recetas” de los estructuralistas latinoamericanos de la CEPAL:
Latinoamérica tiene una restricción importante: los perros no cagan dólares. Para industrializarse se necesitan máquinas que produzcan bienes complejos. Los insumos, y las máquinas que no se fabrican acá (En la Periferia) hay que comprarlos (En el Centro), pero los kioscos del centro donde se venden, no aceptan pesos. Quieren dólares que no fabricamos. Que obtenemos de cobrarle retenciones a los que exportan lo que la división internacional del trabajo y la historia colonial nos impuso: materias primas agropecuarias.
Pero como los dólares que entran son menores que los que se necesitan para comprar bienes de capital (máquinas que fabrican máquinas), estamos cagados… (es decir, desbalanceados). Para eso hace falta integrarnos regionalmente, y generar técnicos e ingenieros capaces de desarrollar tecnología local.
Eso decía el niño Raulito (Prebisch). Y Cristinita y Axcelcito van p’alante con esas ideas. Gracias niño Aldo (Ferrer).
Así como se restauran y recrean las ideas de crecimiento hacia adentro, también están los preocupaditos por restaurar otras ideas: Las del niño Milton. Y ahí están agazapados y atacando desde las tapas de los diarios y con el dólar.

(El parche de subir las tasas para bajar el precio del dólar desalienta la inversión productiva).

(Vea la Toika europea, vea Brasil, vea a los economistas de Pro)
El programa está perfectamente redactado desde el año 1989 en diez puntos:
1. Disciplina en la política fiscal
2. Redirección del gasto público en subsidios
3. Reforma tributaria
4. Tasa de intereses que sean determinadas por el mercado
5. Tipo de cambio competitivo
6. Liberación del comercio
7. Liberalización de las barreras a la inversión extranjera directa
8. Privatización de las empresas estatales
9. Desregulación: abolición de regulaciones que impidan acceso al mercado o restrinjan la competencia
10. Seguridad jurídica para los derechos de propiedad

¿Tengo espías para escrachar acuerdos en reuniones secretas?…
Noooo, son los 10 puntos del Consenso de Washington que aplicó el niño Carlos (Ménem), pero ahora es el Reloaded Consensus de Macri, que incluye la eliminación a las retenciones agropecuarias, es decir, una de las pocas fuentes de ingreso de dólares, que aseguran pagos de deuda y la  compra de insumos tecnológicos y bienes de capital que no producimos aún.

El crecimiento hacia afuera implica generar confianza par atraer inversiones: si el crecimiento viene de afuera, no se apuesta al poder adquisitivo de los salarios sino a los capitales de afuera:
Reducción de Salarios.
Asegurar el despido sin excesivos gastos.
Reducción de impuestos
Posibilidades de girar ganancias sin trabas.

Volver a los consejos del niño David (Ricardo). Explotar las ventajas comparativas: si somos buenos, los Argentinos, para producir productos primarios, dediquémonos a eso e importemos todo lo demás.

El modelo del niño Mauricio es bueno. Cierra. Para pocos. La mayoría sobramos.

Lo podría hoy decir el niño Miguel Ángel (Broda) o el niño Carlos (Melconian) o el niño José Luis (Espert), pero lo dijo Alfredito

“se abre un nuevo capítulo en la historia económica argentina. Hemos dado vuelta una hoja del intervencionismo estatizante y agobiante de la actividad económica para dar paso a la liberación de las fuerzas productivas
¡Cruz Diablo!

Valor en Sudakia I

Al principio de los ochenta yo era un niño. Vivía con mi vieja en Guaminí. Ella tenía un sueldo de maestra, un poco engrosado porque como psicóloga cobraba un plus por pertenecer al gabinete psicológico en las dos escuelas del pueblo. Engrosado es un mal adjetivo, puesto que pudiera  sugerir algo gordo.

Prácticamente no tenía pacientes. Era la única psicóloga en el pueblo. Una de las tres de todo el distrito. Pero asistir a sesiones terapéuticas en un pueblo, en ese entonces, era considerado cosa de enfermos mentales. Los niños que se sublevaban, eran amenazados con ser enviados al gabinete de la escuela, una de las máximas degradaciones a los que un escolar podía ser sometido.
Sumando todos los ingresos monetarios lo de mi vieja era menor a magro. No teníamos auto ni televisor ni nos íbamos de vacaciones. Sin embargo comíamos lomo de vaca durante varios días a la semana.

¿Como hacía la vieja para adquirir lomo?…
Era su retribución por las sesiones terapéuticas con la hija mayor de uno de los tres carniceros del pueblo. No el valor económico equivalente a un lomo, sino el lomo mismo envuelto en papel madera.
Imagino que estiró el alta de su paciente todo lo que pudo. Lamentamos mucho el fin de la terapia de … (mantengamos las formas. Ella está viva).

Posiblemente el yeite del trueque le hubiese venido de  herencia de su padre médico en Casbas. Una medida de pago habitual era “después de la cocecha”. Hasta después de la cocecha fina, el abuelo se cobraba con adelantos de pollos, jamones y chorizos.

*    *    *

Reflexionaba sobre el valor de las mercancías y los intercambios.

Adam Smith había considerado que el valor de una mercancía era el equivalente al trabajo que costaba producirla. Poco tiempo después el mismo Smith considerará que ese criterio solo servía en sociedades precapitalistas, porque en una sociedad humana avanzada hasta su máximo grado, o sea el capitalismo, el valor era la suma de los factores: valor del salario + valor de la renta +  interés. Igual cagó, porque ya había preanunciado la teoría del valor trabajo que Marx retomaría en El Capital.

Sigamos con Smith. Ese valor aditivo era el valor natural. Pero en el mercado, el precio gravitaría, en torno a ese precio, pudiendo ser mayor, menor o igual. “Natural”, porque el modelo de la ciencias era el  las ciencias naturales. Entonces  la economía tenía leyes inmutables, eternas, ajenas a la voluntad de los hombres y por eso  había que descubrirlas.  Y gravitaban, porque estaba de moda el pibe Newton, y su promocionada teoría de la gravitación de los cuerpos.

Mucho antes que Smith, Santo Tomás en la Summa Teológica (Siglo XXII) consideraba que el valor era el fijado en cada región por personas justas y sensatas. Por debajo era competencia desleal y por encima  era pecado. No establecía criterios de cálculo para la sensatez ni los cálculos de los sensatos para fijar precios.

A ver pibe…¿Qué te puedo cobrar?…

Seguramente la vieja no había leído La Riqueza de las Naciones.  Tal vez si algo de teoría del valor en Marx, pero descreo un poco de eso. Algo de tomismo. De todas maneras ella sabía que

1 sesión de psicología =  un lomo de vaca.

Nada de tiempo de trabajo socialmente necesario, ni precio de mercado. Tal vez en Bahía Blanca una sesión fuese equivalente a un lomo + medio kilo de milanesas de nalga, pero eso era lejos e inaccesible.

La vieja era proclive  escasez. La teníamos en abundancia. Eso no significaba que sea una utilitarista neoclásica. Me hubiera encantado  que la esposa del dueño de la heladería tenga  fobias o depresiones veraniegas, pero eso no sucedió. (o no decidió tratarlas con la vieja)

Sabemos que la economía familiar y la economía de un país no son equiparables. Sabemos que una sociedad no es la suma de individuos y que para entenderla,  las teorías de elección racional individual y la persecución del beneficio individual no satisfacen las necesidades del conjunto. Pero lo que no sabemos es como estableceremos el valor en Sudakia.

¿Habrá excedentes para intercambiar?… ¿Habrá mercancías?…¿Habrá dinero?…

Actualmente hay varias experiencias de intercambios no mercantilizados, de valoraciones no neoclásicas. Estoy investigando.

Mientras tanto, escucho a Franco Luciani

La Mirada de los otros

Mil veces refritada, la mirada de los otros III fue escrita en 2011. Luego pasó a la pestaña El Sudaca Renegau de este blogsito y con mi reciente decisión de eliminar dicha pestaña, llega a la primera plana de Sudakia.

*   *   *
La Mirada de los otros III

Un ejercicio interesante para la vida cotidiana es intentar ver con la perspectiva del otro. Eso le servirá tanto para la vida en pareja como para la política.

En 1915 Ryūnosuke Akutagawa escribe el cuento Rashomón (Pinche y se lo lee) y en 1950 Akira Kurosawa lo adapta para cine

 

Los hechos: un crimen. El cuento es una sucesión de relatos diferentes de acuerdo a la perspectiva de cada personaje.

El antropólogo norteamericano Oscar Lewis, propuso una técnica para ampliar la perspectiva, inspirada en ese cuento. Mirar una determinada realidad desde la óptica de cada uno de los personajes involucrados.

Lewis escribe Los hijos de Sánchez y luego un librito derivado en el que aplica la tecnica: Una muerte en la familia Sánchez. Es un libro pequeño y bello. Una muerte y la relación y la vida cotidiana de cada pariente presente en el velorio del muerto.
Lewis era bueno describiendo y novelando, hizo interesantes aportes para la técnica de la historia de vida, pero sus trabajos estaban al servicio de la Alianza para El Progreso.

En Antropología de la pobreza, se propone conocer a los pobres sudacas y describe su cultura, metiéndose en las vidas de cinco familias mejicanas(como si fuese posible pensar una cultura intrínseca a la pobreza, desvinculada de los procesos que la generan).

Volvamos a la perspectiva de los otros.

Si quiere, puede pinchar aquí y leer el cuento de caperucita desde la óptica del lobo. Esa niña merecía ser comida.

Siempre problema, lo es para alguien. Depende la perspectiva del que lo plantea.
Algunos buscan libertad y mano dura (el problema son los pobres que roban la propiedad privada. El estado debe estar para garantizar que el mercado funcione y los pobres no jodan. Si mi libertad termina cuando empieza la del otro, para ser más libre, debo avanzar sobre los demás).

Otros buscan igualdad (el problema son los ricos, que roban la plusvalía y son los dueños de los medios de producción. Hay que deshacerse de los ricos y socializar los medios de producción. El estado debe estar para planificar, -o en versiones libertarias, debe desaparecer- ).

Otros quieren justicia social (el problema es la pobreza y la falta de armonía entre las clases. El estado debe ser un mediador entre intereses antagónicos en pos del progreso general. Que unos no ganen tanto, que otros no pierdan tanto).

(Esto es una caricatura hecha por un desquiciado renegau, Ud. encontrará las variables adecuadas de acuerdo a su perspectiva)

Para Macri, los cartoneros roban la basura. Claro: él tiene un negocio con eso.

Casi siempre nos quedamos con una sola versión de los hechos: en la historia, la del ganador. En la vida cotidiana, la nuestra propia, que es la que más conveniente a nuestros intereses culturales, de clase, de género, económicos, etc. Mire un choque entre vehículos: -¡¿Cómo que frenás en amarillo, tarado.?… ¿Para qué tenés el espejo, no ves que vengo atrás?!-

Principios en Sudakia (puras palabras, largo, sin dibujitos ni música….raje!)

Caminaba por calle 7 hacia Sudakia. Me dijeron que hay pistas en la intersección de 7 y 50.
No encontré mucho: solo un predicador con un evangelio en la mano que vociferaba:

En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Juan 1:1-14.

El principio. ¿Será que acá comienza Sudakia?… ¿Será este el centro geográfico?…
O este tipo estará hablando de El Principio como idea filosófica…En filosofía se le suele definir como punto de partida, fundamento o causa de un proceso que se desea explicar o justificar.
El principio…los principios. Lo pario…

Hace unos años mi amigo Néstor Artiñano tenía una frase:

Los principios solo sirven para empezar.

Parece una boludez, un jueguito tonto. Pero es más profundo que…profundo.
¿Sería esa una frase paradigmática del pragmatismo?… Un principio del pragmatismo… un oxímoron. Al niño Néstor no podría definírselo como un pragmático: esa era su frase para provocar.

Lo del niño Néstor podría ser una variante de la frase de Groucho Marx

Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros.

Los principios mutantes me trajeron los principios del animalismo (Del Libro de Orwel, La rebelión en la granja). El tipo lo escribió para oponerse al régimen del Pepe Stalin: un grupo de animales de granja, repodridos de la explotación del granjero, lo rajan y arman una sociedad de iguales autogestionada. Luego de la asamblea acuerdan un código con siete principios (los siete mandamientos de la granja):

  1. Todo lo que camine en dos piernas es un enemigo.
  2. Todo lo que camine sobre cuatro patas o tenga alas es amigo. (Hubo que adaptar el primer principio para las aves)
  3. Los animales no deben usar ropa.
  4. Ningún animal debe dormir en una cama.
  5. Ningún animal beberá alcohol.
  6. Ningún animal matará a otro animal.
  7. Todos los animales son iguales.

La armonía duró poco y pronto se dieron cuenta de que los chanchos tenían privilegios. A la luz de los acontecimientos, y de acuerdo a la conveniencia de los chanchos, el código se fue modificando, se suprimieron principios. Se eliminaron  las asambleas, aumentaron los desfiles militares, hubo pena de muerte: en fin: el código quedó reducido a un solo principio:

Todos los animales son iguales, pero algunos animales son más iguales que otros.

Todo parece indicar que violar los principios es malo. Desvirtuarlos, acomodarlos, traicionarlos.

El punto es quién se arroga la representación y quién define las prioridades. Los animales se encuentran la pared con los principios cambiados. Ninguno de ellos, salvo los chanchos, participaron nunca en las transformaciones.

Sin embargo, están los dogmáticos, los fundamentalistas del principio… algunas izquierdas.

Cuando Marx discutía el Programa de Gotha del Partido Obrero Alemán hablaba sobre los principios que racionalmente debían ser explicados y expuestos. Hubo épocas enteras en que los revolucionarios dejaban de actuar para dedicarse a disputar acerca de los principios. Esos tiempos, por lo menos en Argentina no han terminado, y muchos se han instalado plácidamente en el onanismo principista.

La primera vez que entré a la biblioteca del Mueso de La Plata quedé subyugado por el impacto visual, el silencio y el olor a libro. Sin superar todavía el shock, sobre un fichero alfabético de autor, había un cartelito con una frase:

Cambiaré de opinión tantas veces y tan a menudo como adquiera conocimientos nuevos, el día que me aperciba que mi cerebro ha dejado de ser apto para esos cambios, dejaré de trabajar. Compadezco de todo corazón a todos los que después de haber adquirido y expresado una opinión, no pueden abandonarla nunca más.

Florentino Ameguino.

A la luz de la frase de Ameguino, los principios son provisionales. Un científico…en principio (je) no se ata a dogmas. Todo está para ser revisado.

La política es (entre otras cosas) el arte de hacer,  con   la negociación como herramienta. El término negociación está connotado negativamente. Para saber/poder negociar hay que tener claro cual es el objetivo, cuáles son las cosas   que no estoy (no estamos)  dispuesto a transar (siiii transar!), y cuáles estoy (estamos) dispuesto  a entregar (siiii, entregar!). Tengo (tenemos)  que tener claro qué es lo que el otro tiene que me/nos interesa, tengo/tenemos que tener claro qué es lo que el otro está dispuesto a entregar a cambio de lo que le interesa de mi/nosotros. Tengo/tenemos que tener claro la correlación de fuerzas para ese proceso.

Si no tengo nada que al otro le interese, no puedo negociar. Si el otro no no tiene nada que me interese, tampoco me interesará negociar. La negociación: una transacción donde tod@s ganan algo.

Puede fallar.  (Malas lecturas. En los setenta se hablaba de la caracterización de la etapa). El único principio innegociable de Sudakia: ¡La felicidad del pueblo sudako!

Y esas cosas/símbolos que están en juego, incluyen los principios. Salvo que esté más interesad@ en la construcción de una religión de puros iluminados que en la construcción colectiva de la felicidad.

Dice que se va a Sudakia XI (Друзья, яйца!)

Iván Petróvich (Vania) está perdidamente enamorado de Natalia Nikoláievna (Natasha).
Son una especie de hermanos, puesto que él fue criado por los padres de ella.
El tipo se va de la casa en la  que todos viven, por tres semanas. Ha tenido mucho éxito con su primer novela e intenta abrirse camino desarrollando su pasión de escritor.
Vania vuelve algo enfermo. La crítica lo está destrozando  y ahora todo se le  escurre de las manos…hasta la rusita.

Natasha le dice que abandonará la casa de sus padres y se irá a vivir con Alekséi Petróvich (Aliosha), el hijo del príncipe conchisumadre que está difamando a Nikolái Serguéich Ikméniev, (el padre de Natasha) con falsas acusaciones de robo.

-Qué ansias tenía de verte-, me decía ahogando sus lágrimas. -Estás delgado, pálido…acaso estás enfermo?. No te hablo más que de mi… Y a ti…¿Cómo te va con los periódicos?-

-¡Qué me importan mis novelas, Natasha!. Nada-

(…)

-No te culpes, Vania -interrumpió Natasha- no te rías de él. (…) ¿Crees que él tiene conciencia de lo que hace?… (…) La primera impresión, la primera influencia es suficiente para hacerle olvidar el juramento que acaba de hacer. (…) A mi también me olvidará si no estoy constantemente a su lado. Así es él.

[Vania quiso  decir lo de Zitarrosa, pero no pudo. Natasha era una reverenda pelotuda]

Yo me siento feliz de ser su esclava voluntaria y sufrir por él, con tal que esté conmigo. Que pueda verlo, mirarlo. Creo que le permitiría amar a otra con tal de estar yo allí a su lado.

(…)

Oye Vania, yo amo a Alioscha con amor insensato, pero me parece que a ti te quiero como amigo y que no sabría vivir sin ti. Me eres necesario,  me hace falta tu corazón de oro.

Humillados y Ofendidos. Fedor Dostoievski

[Y mientras se volvía por un callejón de Petesburgo, Vania gritó con todas sus fuerzas:      Друзья, яйца!  (¡amigos son los huevos!).  Humillado y ofendido se puso a tararear  una cursi melodía de Banana Puyrredón]

Voces II

Desde el 2011 llega al refrito sudaco este post (originalmente se llamó Se viene el zurdaje. Las retóricas de la Chiqui

Puede ser tanto respecto al  referendum griego como sobre el rol futuro de  La Cámpora

¡En el camino a Sudakia escucho cada cosa..! Por suerte está Hirschman que le pone un marco histórico a la retórica de la reacción. ¡Con Zannini se viene el maoismo sciolista, chabón!. Ya no sé si era un zócalo de Leucuzón y Leucocito o de los hermanos Macana. Perá un cacho… ca tá. ¡De los hermanos Macana!

* * *

A principio de los 90 Albert O. Hirschman, publicó Retóricas de la intransigencia.

En ese viejo texto se oponía a Tacher-Reagan que venían a destruir el Estado de Bienestar. Hirschman asume una posición interesante: analizar la retórica de la reacción conservadora desde una perspectiva histórica.

El chabón toma a lo que T. H. Marshall denominó respectivamente las dimensiones civil, política y social del “desarrollo de la ciudadanía”en Occidente: la Revolución Francesa con su afirmación de la igualdad y de las libertades civiles en general en el siglo XVIII; la generalización del sufragio universal en el siglo XIX, y el nacimiento del Estado del Bienestar en el Siglo XX. (Todo esto seguro Ud. que lo sabe). Lo que Hirschman indaga es el discurso de la reacción conservadora a cada una de esas transformaciones sociales.

Identifica tres tesis reaccionarias que sintetizan los argumentos que los conservadores han manejado a lo largo de tres siglos para oponerse a los tres impulsos “progresistas”:

Tesis 1  Tesis del efecto perverso (O sea, Guarda la tosca, no innovar), según la cual toda acción para mejorar algún rasgo del orden político, social o económico sólo sirve para cagarla. Se me ocurre ahora pensar en los tiempos hegemónicos de la convertibilidad y los primeros ensayos para cuestionarla. La reacción a los balbuceos en contra era aplastante. Ud que tiene más memoria e ingenio, puede pensar otros ejemplos. Si está en Europa, se le ocurrirán muchos.

Tesis 2:   Tesis de la futilidad  (O sea, Es al pedo) todo cambio será inútil porque la sociedad y la economía están regidas por leyes naturales inalterables. Idem que la primera tesis. Pienso miles de ejemplos, pero esto se hará tedioso.

(Ilustraciones del viejo Breccia en el libro Perramus (Pinche y sea feliz) , con guión de Juan Sasturain)

Tesis 3: Tesis del riesgo. (O sea, Se viene el Apocalipsis de Lilita) Sostiene que el cambio propuesto implica un riego demasiado alto y que lo que podría ganarse es poco respecto a lo que podría perderse. Por estos pagos piense en los gurús de la City, o en la charla del taxista, luego de hablar del clima. Si votó ayer en España ya sabe de lo que hablo.

El Roto

¿Política?… ¡Noooooooooo!… deje que se ocupen los técnicos, que saben. No son corruptos y no harán cagadas. ¡No toques nada, nene!… que se rompe. Dejame a mi

Hirschman pone al descubierto los argumentos endebles de la retórica conservadora y se carga a Tocqueville, Herbert Spencer Milton Friedman y otros más que no me acuerdo, pero su texto se ha vuelto tan vigente, como los discursos de la reacción conservadora.

Pensaba… ¿Cómo es que  la retórica de la reacción es  la misma desde el Siglo XVIII?… Y Chiquita Legrand me contestó, desde abajo de una capa de revoque que intenta disimular reacciones decimonónicas: -es que el público se renueva- para agregar inmediatamente .-Se viene el zurdaje-.

PD: si digo Tacher, es Tacher, no Thatcher. Donde dice Reagan, Ud. puede poner Rigan, que no pasa ná.

*   *   *

PD del 2015: Lo de Leucozón y Leucocito es una genial creación de la compañera Susana Duscovich.

Presente griego

Esto que escribo ahora, paradójicamente es lo último que escribí de este post.  La tele me bombardeó con Grecia. Vi algunas entrevistas a habitantes griegos, el corralito a los depósitos bancarios…en fin. Parece todo igual que en Argentina en el 2001, con la diferencia que el corralito aquí se aplicó para tener aire con el objetivo de seguir instrumentando las políticas de ajuste, y allí, se aplica, para tener aire para poder oponerse al ajuste de la troika.

Comencé entonces un largo texto lleno de citas al pié, con datos históricos, estadísticos, sociológicos. Al releerlo me puse a pensar que esto es Sudakia y no otra cosa. Y que lo   pudiera decir, ya seguramente había sido expresada mejor por otros, por ejemplo, por Eneko Las Heras.

Así que dejo dos parrafitos pedorros de mi intrincado  e inútil texto y reproduzco las editoriales de Eneko, al que le bastan pocos trazos para dar un completo panorama del estado de situación.

*   *   *

El lunes Grecia podría quedar afuera de la zona Euro.
¿Y eso es malo?… Europa es una artefacto inviable, no Grecia.

El miedo a salir del Euro me recuerda al miedo a salir de la convertibilidad de Cavallo. La pérdida de soberanía monetaria de los países miembro y la asimetría de sus poderes relativos es lo que la torna inviable.

Al desahuciado no hay amenaza que lo conmueva. Si el presente es penoso, el futuro no le asusta.

¿Grecia se va del mundo?…

[…] el mundo siempre ha sido uno, mucho antes de que las relaciones sociales de amplitud mundial se estableciera, mucho antes de que los españoles anclaran en América o los ingleses en la India. Incluso los cazadores y recolectores más primitivos nunca han estado aislados. La civilización ha atravesado de una sociedad a otra, ha cambiado y se ha añadido o perdido […].

Peter Worsley, El tercer Mundo, 1978

Troika: ¡a tomar por culo!

Fuera de Europa queda Sudakia… Bienvenid@s 😀

Zorzal Ilustrado (del 2012 viene a saludar)

Ilustración: Valdivia 1934

Gardelito Ilustración: El Tomi 2012

Ilustración Sábat

Historieta de Gardel -Guión Pidemunt – Ilustraciones de Valdivia. 1934, en Caras y Caretas (Pinche para agrandar)

Carlos Gardel por Muñoz- Sampayo

 

 

 

Cabalgando hacia Sudakia

Camino hacia Sudakia pensaba en la conducción.

Raymundo Herrera es el Jinete Insomne de Scorza. No puede permitirse el sueño, porque él encarna el alma de su pueblo.
Raymundo es imprescindible, al decir de Bertolt Brecht. Él conduce a Cortavientos, su caballo.
En cambio, en  el viaje a Sudakia el jinete sudako puede dormir tranquilamente. Conduce. Cuando le da sueño duerme. Confía  en que lo guíen. Prefiero Jolly Jumper a Cortavientos.

Lucky Luke. El Hilo que canta. Ilustración de Morris. Guión de Goscinny. 1977, página 5

¿No leyó a Manuel Scorza?… ¿No leyó Lucky Luke?… Siempre se está a tiempo.

Acerca de lo que me contó Baudrillard cuando comíamos tortafritas

Entrada del 2011 que llega a Sudakia para saludar. Originalmente se llamó: Acerca de lo que me contó Baudrillard cuando comíamos tortafritas y de como se construyó un parte del guión de la historieta, más no lo que yo pensé al respecto.

Algunas aclaraciones necesarias. Mi padre nunca me regaló un televisor y aún no ha muerto. En ese año River estaba en la b y no existían los smart TV.

· · ·

En Crítica de la economía política del signo, Baudrillard complejiza la idea de valor marxista:   Los dos de Marx: valor de uso y valor de cambio, y al valor de uso lo separa en  valor símbolo y valor signo.

Vamos por el principio,  y por poner un ejemplo: Un televisor. Tiene un valor de uso: la tele sirve para ver tele (Chocolate por la noticia). Usted lo prende y ve lo que los canales le ofrecen. Sirve para no pensar y para desear todo lo que ve allí: culos, objetos, vidas. Hay un mundo mejor, pero es muy caro.

Tiene un valor de cambio. Usted lo ha pagado un dineral (Marx, distingue la forma precio de la forma valor. El valor se refiere a la cantidad de trabajo socialmente necesario que implica la fabricación de ese televisor, medido en tiempo. La forma precio resulta de otras variables.).

Mural-sténcil de Bansky

Pero el valor de uso es más complejo que lo que el Charly había descripto en El Capital. Tiene un valor símbolo: Tal vez esa tele sea para usted la primera tele de 32 pulgadas. (Le aclaro que Baudrillard no habla de la tele en este libro, si en otros más posmos cuando invente el término hiper-realidad). Es posible que Ud. haya soñado con ella, y por fin, endeudándose hasta la manija se la compra. Tal vez sea un regalo de su padre para el casamiento. Esa tele no es igual a otra cualquiera de 32 pulgadas. No es intercambiable. Es única. Es SU amada tele, su primera. O un recuerdo de su padre, que se la regaló para que vea a River. Su viejo murió, y (por suerte) no sabe que Ud ahora lo ve contra Desamparados de San Juan.

Tiene un valor signo: Rompamos el ejemplo anterior. No es regalo de su padre, ni es su primera TV de 32 pulgadas. Está ahí en el living, puesta en el centro. Tiene 8000 pulgadas. Da cuenta de su poder adquisitivo, de sus status social, de su poder. En ese sentido es intercambiable por cualquier otra tele, u objeto que de cuenta que usted no es un pelagatos. Tiene la tele para que la vean y lo vean viéndola. Usted es el que la tiene más grande. La milla mide 1600 metros.. ¿Y la suya?

Pinche en la tele y verá lo que le digo

El capitalismo no solo produce mercancías, también produce consumidores. Produce compradores deseantes, e imágenes de distinción (Aunque esta última frase bien pudiera ser de Bourdieu, antes que de Baudrillard. Capaz que vino a casa a tomar mate y no me acuerdo)

Para el capitalismo es mucho más importante la producción de sujetos deseantes (eso lo digo yo) , que la producción de mercancías. La clave está en el consumo (Eso lo dijo el quía en 1972) ¿Usted cree que ha cambiado mucho la cosa desde entonces?

Mural-sténcil de Bansky

Crítica a la economía política del signo fue escrito en 1972.

¿Baudrillard escucharía The Grand Wazoo de Frank Zappa en 1972?