Chau Nigger. (Vuela Golondrina)

Ayer  por la mañana estaba en el laburo (otro día o ninguno hablaré de qué laburo, aún en tiempos de cuarentena). Me llaga un mensaje del compañero Frodo. Así fue que me enteré y estoy afectado todavía. Pobre Frodo. Se sintió culpable de ser el mensajero de tan triste noticia.

No puedo escribir el obituario del Nigger. Para eso lea el Página 12 de hoy.

Hace muchos años descubrí Comando Amelia, el blogsito irreverente del Nigger. Y me hice seguidor y comentarista de sus hilarantes entradas. Para mi sorpresa el tipo comenzó a seguir mi blog de entonces El Sudaca Renegau. No con un  pedorro “me gusta”. No. Haciendo comentarios. Todavía Facebook no era una red masiva y los blogs eran una herramienta habitual de comunicación social.

Un día de septiembre de  2013 fui a un espectáculo al auditorio de Radio Nacional. Entre otros artistas (El Rubio Peronista, Max Deluppi con Thelma y Nancy, y más gente), cantaba el Nigger.

De ese día hice varios registros. En el Auditorio de Radio Nacional El Nigger Canta Que sí, que no.

Cuando termina el espectáculo los artistas bajan del escenario y salen entre la gente. En un momento quedamos atascados juntos en la puerta. Le digo:

-Nigger: ¿Usted sabe que es mi amigo?-
_¡¡¿Y vos quien sos?!-
-El Sudaca Renegau-
-¡¡¡Sudeicor!!! (Dice Abrazándome) ¡¡¡Yo sabía que algún día te iba a conocer!!!-
Ahí me di cuenta que el Nigger estaba rematadamente loco. El era El Nigger y yo nadie. Sin embargo estaba eufórico como si se hubiera encontrado con Keith Richards.
Me agarra la mano y me arrastra hasta una oficina de la radio que oficiaba de camarín.
-¡Sudeicor!…¿Cómo están los chicos?-
-Me hablaba como un amigo en un reencuentro de ausencia larga. Sabía de mi, de mis hijos. Claro, era un seguidor del blog-
Le digo, -Negro, vos estás más loco que una cabra. Me están temblando las patitas- él siguió charlando como si nada  y en eso pasa Gabriela, su compañera.
-¡Gaby!…¡¡¡Mirá con quién estoy!!!. Ella me mira con interés entomológico. Entonces el Negro dice ¡¡¡El Sudaca Renegau!!!.Gaby me saluda afectuosamente y yo siento que algo sobrenatural acontece.
Entonces el Negro le pide que nos saquemos una foto y yo le paso mi cámara a Gabriela.

Esa fue la primera vez que charlamos personalmente. Hubo una segunda, entrañable. Aunque nuestras  charlas principales fueron digitales.

No puedo agregar nada respecto del ilustrador, actor, cantautor, parrillero, Les Luthier, el comprometido con las causas populares.

León Gieco cuenta que Gabriela comunicó a los más allegados la partida del Nigger con la frase “vuela golondrina”.

Pensaba en estos tiempos de cuarentena y en estas circunstancias en las que parte un ser querido. Las palabras sobran, los abrazos faltan. Te quiero Nigger

Peces de Sudakia

Gracias Oleksandr Hnatenko (Gnato) por tu colaboración involuntaria con Sudakia.

Ilustración del Ivan Steiger

Guarda con este tema: Bandoneón de Rodolfo Mederos y violín de Antonio Agri.

Peces blancos como su ilusión / bajo las aguas / creyendo están / creyendo librar al agua del cielo / temiendo divulgar / el salto a la asfixia y a la sed / y a la calma

 

Arroyo a Sudakia re-editado.

A esta entrada le tengo mucho afecto. Fue escrita en Agosto de 2013. En ella involucro a amigos de la infancia. Por pudor o …¿miedo?… nunca la había compartido con ninguno de los demás protagonistas. Las cosas de la vida han hecho que se lo muestre a uno de ellos.

Cuando me dijo “ni en cien años la hubiera podido escribir mejor”, recibí el Nobel de Literatura. (Me lo dijo por WhatSapp).

No esperaba que me dijera que es un buen texto, bello, estético. Me obsesionaba haber logrado que la Sudakia que era fiel a los hechos, compartida, que también era su recuerdo, que no me lo había inventado. “Fiel a los hechos”… a ver… ya he dicho en historia geomorfológica de la fiteada que fiteada se refiere a la estrategia falible de adornar la realidad, de dotarla de belleza y esperanza. Esto aplica también al término verdad y a la expresión fiel a los hechos.

Así que ahí va de nuevo. La entrada original tenía unos comentarios que merecen formar parte del cuerpo de la entrada. Comentan El Goce Pagano (Horacio Fontova) y El Comandante Cansado (No estoy autorizado a revelar su identidad),


De chicos en Guaminí íbamos con los amigos al arroyo.
En una llanura, cualquier accidente geográfico es una aventura. El montículo de arena en una obra en construcción, el Everest. Un hilo de agua, el Nilo, y un sendero en la planicie de inundación del Mayo Leufú, una picada en la selva del Mato Grosso.
Nuestro sitio estaba a ocho kilómetros del pueblo, que a pié, era un largo trecho.
Debíamos cruzar tres puentes antes de llegar. Desde uno de ellos se veían los dibujos del arroyo: meandros pronunciados que anunciaban su propia llegada a destino, la laguna del Monte. Los meandros resultaban excelentes trampas para patos y gallaretas.

Nos separábamos en dos grupos munidos de una piedra en cada mano. Unos abordaríamos el arroyo en una dirección y otros enfrentados, pero a distancia prudencial. Iríamos arriando el bicherío acuático hasta encerrarlos.

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En el encuentro el desconcierto general estaba embebido de adrenalina y tiros de piedra. La mayoría de los patos lograba volar, pero las gallaretas necesitan correr una larga distancia por la superficie del agua batiendo las alas para alcanzar la velocidad adecuada de despegue. Sobre ellas se concentraban los proyectiles.

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Un revuelo de gritos y puteadas, batir de alas y risas.
Alguien se tira al agua. Luego todos a recoger el almuerzo que derivaba arrastrado por la corriente mansa.

Cansados de la caminata, la cacería, el chapuzón, posábamos desnudos al sol para secarnos.

Alguien iniciaba el fuego, mientras otro cuereaba y limpiaba las gallaretas.

Las cabezas de cardo ruso y la bosta seca de caballo servían para arrancar las primera llamas.
Las raíces de tamarisco son buenas para la combustión y se obtienen fácil por estar descubiertas en las barrancas erosionadas por el agua.

Otros se ocupaban de improvisar una parrilla con algún alambre, mientras alguien buscaba agua del manantial que teníamos ubicado a la izquierda del camino de tierra que atraviesa el arroyo.

El las mochilas había sal, fósforos, cuchillo, pan, alguna fruta y las líneas de pesca. Nadie usaba caña de fibra de vidrio o de carbono. Teníamos la tanza enrollada en latas de conserva de durazno. O podíamos usar una vara de sauce, o ramas de tamarisco.

Varias veces pasábamos el fin de semana entero. Para esas ocasiones llevábamos la carpa.

Pono juntaba algas y las ponía en al piso. Luego armábamos arriba de eso que funcionaba como colchón mullido.

Una vez descubrimos que muchas luciérnagas dentro de un frasco vacío de mayonesa alumbran bastante. Y que la luciérnaga reventada deja una fosforecencia en los dedos y en la cara. Maquillados con luciérnaga por un rato, nos veíamos sin espejo en las caras de los demás.

Ninguno había cogido.
Nuestra Sudakia quedaba en otra parte, un lugar lleno de pique de pejerrey y mujeres húmedas sin bombacha. Visto desde acá, ya estábamos en Sudakia. Pero no lo sabíamos.

En algún momento del día, dejábamos las líneas atadas a un árbol y hacíamos la excursión hasta la cascada, rogando por el enganche de bagres.

Primero el sendero bordeando el arroyo y cerca de lo de Sili, por el camino de los perales, y luego otro trecho por el agua. Finalmente la cascada. Nuestro Niágara, nuestro salto encantado de Iguazú.

De espaldas, soportando la presión con los hombros, uno podía abrirse el short y el agua hacía un fuerte masaje genital.

Otra posibilidad era atravesar la cortina de agua y asomar la cabeza del otro lado y gritar en la cápsula de aire. El ruido generaba un efecto sordina.

Olorosos de humo y manos de pescado, con los músculos cansados, las uñas negras, los pelos ensogados y deseosos de comer cosas dulces, volvíamos al pueblo.

Cuando era adolescente le robé a La Nena Darroqui (prima de mi abuela Clara) esta foto. No tengo ni idea quiénes son. Atrás dice: Arroyo 1928. Es el Mayo Leufú, nuestro arroyo. La Nena está muerta y no tengo manera de averiguar identidades y circunstancias. (Si pincha se ve más grande)

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¿Cual sería la Sudakia de esos que ahora te miran desde 1928?


Los comentarios de 2013.

La búsqueda de Sudakia del Nigger con Lely en el ascensor merecen subir al cuerpo del texto, También la sospecha del Comandante Cansado. ¡Una entrada colectiva!…

Las pinturas de la verdad

Esta entrada volvió del pasado. Fue escrita originalmente  en 2014. Algunos personajes mencionados ya no cumplen funciones (como por ejemplo el Intendente Bruera), pero suscribo a todo lo dicho entonces.


Las máscaras, las pinturas, los maquillajes, sirven para aparentar, disimular, omitir, timar, encarnar lo deseado.

¿Se imagina que la pintura pudiera servir para que todos sepan el estado de ánimo?… Una pintura que diga: hoy estoy menstruando, ni me hablen. Una pintura  que revele sentimientos, poniéndolos en el lugar de lo público. ¡Imposible!.

Pero Martín Guinde, que vivió con los fueguinos en el principio del Siglo XX describió y fotografió pinturas corporales entre los Selknam y los Yámanas.

Entre los Selknam las pinturas corporales servían para revelar estados de ánimo. Cada día una diferente.

No estoy idealizando la sociedad Selknam. La supremacía masculina reforzada en cada ceremonia de hain, en la que por un lado había un rito de pasaje en los varones a la vida adulta (kloketen),  pero por otra se excluía a las mujeres y se las asustaba con gritos y máscaras, con el propósito de mantenerlas en la ignorancia del gran secreto:  los espíritus del hain eran tipos disfrazados.

Volvamos a las pinturas corporales.

Si me ven en pelotas por la calle 13 pintado con lunares rojos y rayas blancas en la espalda, es que aumentó otra vez la nafta y estoy entre preocupado y caliente.

Si tengo un bonete en la cabeza y lunares blancos, es que el intendente Bruera no aprobó el Mercado Central en La Plata y tengo ganas de patearle el culo.

En cambio, si tengo una pelota roja de ping-pong en la nariz y unas rayas paralelas los labios, es que estoy en Sudakia porque Tomás me dijo “papá” y permitió que le de un beso en la mejilla.

A Sudakia con el corazón en la mano

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Street art La Plata. Calle 36 entre 19 y 20. Foto El Sudaca Renegau. Licencia CC 2.5. Pinche para agrandar. Vale la pena. Es una panorámica hecha con una obra de más de 12 metros de largo. Ignoro el nombre del autor del mural.

Tocate “aquí estoy con el corazón en la mano”, le dije al gordo Dave  Williams. Y se puso al piano con un jazzito de Nueva Orleans.

Calles de Sudakia

A Sudakia la busco en la calle. Camino.

Y junto con Leo Maslíah me pregunto

Si hay una calle llamada Constitución
y hay una calle Constituyentes
Si hay una calle llamada Libertador
y hay otra calle que es Libertad
¿Por qué será? ¿Por qué será que
ninguna calle se llama Opresión?
¿Por qué será? ¿Por qué será que
ninguna calle se llama
Flagrante violación a la Constitución?
Si hay una calle llamada Defensa,
¿por qué no hay que se llame Ataque?
Si está la calle llamada Trabajo,
¿por que no está la que se llama Explotación?
Si hay una calle Del Comercio,
si hay una calle De la Industria,
¿por qué no está la calle, la calle, la calle
De la Especulación financiera?
¿Por qué no está la calle De la Indexación?
¿Por qué no está la calle De la hiperinflación?
¿Por qué no está la calle De la desocupación?
Si hay una calle llamada Igualdad
¿Por qué será? ¿Por qué será que
ninguna calle se llama Todo para mí y nada para ti?
Si hay una calle llamada Independencia
¿Por qué no hay otra que se llame Total independencia del Fondo Monetario?
¿Por qué no hay otra que se llame También dependemos del Banco Interamericano de Desarrollo?
Si hay una calle llamada Justicia
¿Por qué no hay otra llamada Me cago en vos?
Si hay una calle llamada Fraternidad
¿Por qué no hay otra que se llame Yo contigo no tengo nada que ver?
Si hay una calle llamada Democracia
¿Por qué no hay otra que se llame Dictadura militar?
Ninguna calle se llama Depresión
Ninguna calle se llama Recesión
Ninguna calle se llama Refinanciación
Ninguna calle se llama Carta de intención
Ninguna calle Privatización
Ninguna calle se llama Inquisición
Ninguna calle Malversación
Ninguna calle se llama Subió la papa
Ninguna se llama Promesa electoral
Si hay una calle que se llama Libertad
¿Por que no hay otra que se llame Represión?
Si hay una calle que se llama Trabajo
¿Por qué será, por qué será que
Ninguna calle se llama Cansancio?
Si hay una calle llamada Trabajo
¿Por qué será, por qué será que
Ninguna calle se llama Paro general?
Si hay una calle llamada Trabajo
¿Por qué será, por qué será que
Ninguna calle, ninguna calle
se llama, se llama Diversión?

Digo yo:
Si hay una calle que se llama   Vilcapugio
y hay una calle que se llama  Combate de Pocona…
¿por qué será
por qué será que
no  hay una calle que se llame
Diego Maradona?

Street art La Plata. Foto: El Sudaca Renegau. Licencia CC 2.0

Sudakia en la Plaza IV

Hoy encontré a Sudakia en Plaza de Mayo.Lo vi a Miguel caminando entre lo que ya había dibujado

Miguel Rep caminando entre la gente hoy en la marcha. Foto: El Sudaca Renegau. Licencia CC 5.0

 

Ilustración de Miguel Rep. Contratapa de Pagina 12 del 24/03/2019

Había de todos los pelajes:

Estela de Carlotto (Presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo) Foto: El Sudaca Renegau. Licencia CC 5.0

Hebe de Bonafini (Presidenta de Madres de Plaza de Mayo) Foto: El Sudaca Renegau. Licencia CC 5.0

Nora Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo, Línea Fundadora Foto: El Sudaca Renegau. Licencia CC 5.0

¡Todos los pelajes! Foto: El Sudaca Renegau. Licencia CC 5.0

Foto: El Sudaca Renegau. Licencia CC 5.0

Me clavé un chori y me perdí entre la multitud memoriosa. Si. Hay que juntarse.

Y éramos muuuuchos

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Foto: El Sudaca Renegau. Licencia CC 5.0

Sudakia cangaceira

Desde mediados del Siglo XIX hasta que Getúlio Vargas los hace pelota en la década del cuarenta, los cangaceiros habitaban el sertão (nordeste de Brasil).

Bajo el Signo de Capricornio Samba con Tiro Fijo. Hugo Pratt, 1970

El cangazo, es el tiro cruzado de los bueyes. Cangaceiros se llamaba a los bandidos rurales del sertao, porque llevaban los cartuchos cruzados en el pecho como un cangazo. Robaban a los terratenientes, ocupaban sus tierras.

Si uno analiza el bandolerismo social desde la mirada de Eric Hobsbawm  (Rebeldes primitivos, estudio sobre las formas arcaicas de los movimientos sociales en los siglos XIX y XX ,1959 y Bandidos 1969), los bandoleros no serían solo marginales fuera de la ley.  “Bandoleros y salteadores de caminos preocupan a la policía, pero también debieran preocupar al historiador”.

El bandolerismo como una de las formas más primitivas de protesta social organizada, aún cuando  el oprimido no ha alcanzado conciencia política, ni adquirido métodos más eficaces de agitación social. Una acción protopolítica.

Hugo Pratt, en Samba con Tiro Fijo (Uno de los relatos de Bajo El Signo de Capricornio, 1970), asume la posición de Hobsbawm.

En la historia de Pratt, a Tiro Fijo lo hacen cagar de un corchazo y Corto Maltés le llena la cabeza a los muchachos para que se rebelen contra los terratenientes.

Bajo el Signo de Capricornio Samba con Tiro Fijo. Hugo Pratt, 1970

Bajo el Signo de Capricornio Samba con Tiro Fijo. Hugo Pratt, 1970

Tiro Fijo es un cangaceiro, un personaje de Pratt. No existió fuera de su creación, pero si Corisco, el niño al que el Corto le cede el sombrero. Corisco (Cristino Gomes da Silva Cleto) fue realmente un cangaceiro.

Casualmente, “Tiro Fijo” fue el apodo de Marulanda, guerrillero colombiano co-fundador de la FARC. ¿Se habrá choreado Pratt el sobrenombre para apodar a su cangaceiro de la historia desarrollada bajo el Trópico de Capricornio?… No lo sé.

Corisco (Cristino Gomes da Silva Cleto)

El bandolerismo social “surge especialmente en épocas de estrecheces anormales como hambres y guerras, después de ellos, o en el momento en que los colmillos del dinámico mundo moderno se hincan en las comunidades estáticas para destruirlas y transformarlas” E.Hobsbawm .  Se clava el taco. Hasta acá.

El bandolero social no es un simple delincuente. Recibe apoyo de la comunidad oprimida. Porque al enfrentarse a los opresores, aún de manera delictiva, expresa la rebeldía y el descontento  colectivo.

Sudakia no es un alegato de la lucha armada, ni una plataforma para la toma organizada del poder. Sudakia es rebelde, primitiva y proto-política.

Bajo el Signo de Capricornio Samba con Tiro Fijo. Hugo Pratt, 1970

Vientos de Sudakia

Dizzy Gillespie,  Wynton Marsalis, Jon Faddis,  Freddie Hubbard, Jimmy Owens y  Vaughn Nark soplan y sus vientos te llevan a Sudakia. Y en estos tiempos del  sin- trabajo Eddy Gomez viene a refrescar con-trabajo.

Vamos a necesitar toda la jeta de Dizzy.

dizzy