Re volver en la máquina del tiempo

Recuerdo que hasta los noventa  un departamento era más caro si tenía instalado una línea de  teléfono. En los clasificados esto era destacado y destacable.
A veces sucedía que luego de más de quince años de espera, por fin la telefónica instalaba el teléfono en una casa.  Y ese evento merecía una fiesta con invitados.
En Guaminí, donde pasé una parte de la infancia, viví el paso al telediscado. Hasta ese entonces, todos los teléfonos eran iguales, de color negro y con una manija en el costado derecho. Al descolgar, una telefonista preguntaba a qué número queríamos llamar. Recuerdo el número del teléfono de la casa de mi  amigo Ignacio Flaherty que era el 5. Si, 5. No es que empezaba con cinco, ni que fuese un prefijo. Cinco a secas.

En Guaminí no había kiosco de revistas. Vendían revistas y diarios pero en locales en los que se podían comprar  otras cosas. Por eso cuando visitábamos a la tía Irene en Buenos Aires, un mundo alucinante se me revelaba: ascensores con puerta tijera, micros de pasajeros…¡un tren que viajaba por debajo de la tierra !  y cientos kioscos con historietas.

Casi nadie compra el diario de papel y las revistas son mayoritariamente de formato digital.


En 1976 el ministro de economía argentino de la dictadura de 1976 José Alfredo Martínez de Hoz acuñó la frase: “achicar el Estado es agrandar la Nación”.
Fue la instalación de un nuevo modo de acumulación del capital y una reacción frente al Estado de  Bienestar peronista.
La vuelta a la democracia agrandó el Estado, pero los noventa lo pauperizaron.
El Estado de Bienestar resurgió de sus cenizas en formato populista y se agrandó, pero la reacción conservadora lo volvió a achicar.

Diario Clarín 2/09/2018

El disco de pasta fue reemplazado por el de vinilo, el de vinilo por los cassettes de cinta  y estos por los CD que ya están prácticamente desaparecidos. (hubo formas intermedias y paralelas, pero no es indispensable mencionarlas)

Con la aparición de los videocassettes los cines entraron en decadencia y florecieron los videoclubes. Pero el cine resurgió y desaparecieron los videoclubes.

El invento del  streaming está transformando la televisión y las lógicas del consumo de productos audiovisuales. Pero volvió Tinelli.

Y volvieron los vinilos…el trueque, los comedores barriales, las personas que revuelven basura buscando comida.  Puta madre…¿Re Volveremos a Sudakia?… Si. Vamos a Re Volver.

 

 

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