Arrabal de Sudakia

¿Dónde termina Sudakia?.
No pareciera un problema físico-político de fronteras. Los arrabales de Sudakia son bordes metafísicos.

Le encargué a Celedonio Flores y a Antonio Berni que hicieran lo que quisieran con el problema.
Uno se vino con la letra del tango bajo el brazo. El otro tenía de la mano a Juanito Laguna y a Ramona Montiel.

No te engrupía el brillo del asfalto
ni el claro espamentar de cien bujías,
en donde el empedrao pegaba el alto
empezaba a bancar tu algarabía.

Barro, huecos, yuyales, latas viejas,
recortes de la fábrica cercana,
gallinas por las calles y las quejas
del carro del frutero a la mañana.

Juanito Laguna remontando un barrilete. Óleo/collage de Antonio Berni Óleo y collage sobre madera 192 x 109 cm

Berni, 1967

Una cancha de fulbo en un potrero
con dos arcos que ponen cuando es fiesta.
(Si no mete el local el gol primero
hay zaranda debute a toda orquesta.)

El boliche en la esquina; en la vidriera
una fila de doce Pinerales,
un par de zapatillas, dos Barbera
y un aviso: “Se alquilan dos locales”.

Vidriera que le sirve al sabalaje
de las casas del barrio, anochecido,
pa’ sentarse y cortarse ¡cada traje
chamuyando del último partido!

Pibes descalzos, pibas sin bombachas
hurgueteando el barrial de la “vedera”,
el rimel y el carmín de dos muchachas
sin medias y en chancletas en la acera.

Ramona Espera, Óleo/Collage de Antonio Berni (1962) 2×3 metros

Un coso que las va de cara lisa
recostao a un farol como al descuido.
Eligió de posturas la precisa,
pa’ engrupir de matón y de corrido.

Los sábados bailongo; un casamiento,
un bautismo, un cumpleaños, ¡cualquier cosa!
Gran revuelo en el barrio, ¡un spamento
más pior que la tormenta e’ Santa Rosa!

Dos filas de curiosos en la puerta,
cortinas coloradas, toldo a rayas;
bronca de la vecina que fue muerta
porque no la invitaron: ¡Qué canayas!…

Y la bronca después: ¡Salí pa’ fuera!…
¡yo te voy a enseñar a’tropellarme!
En tres tiempos peló la fariñera
mientras dice en voz baja: ¡Sujetarme!…

Fabriqueras, malandras, curdelones,
un matón de verdad de cuando en cuando;
la resaca social de cien naciones
la miseria y la mugre vegetando.

Es este mi arrabal, así lo veo,
así lo quiero ver cuando me muera…
Luz de Luna en un hueco sucio y reo,
o un brochazo de Sol en la “vedera”.

Celedonio y Berni han dado en la tecla: en los bordes de algo puede estar el algo entero. Lo parió. La cosa empieza donde termina.
En los bordes, la frontera, ahí mismo, puede hallarse Sudakia. En cualquiera de los arrabales de Sudakia también hay amigos, fútbol, se remontan barriletes y se puede hallar el/la hombre/mujer de los sueños.

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3 pensamientos en “Arrabal de Sudakia

  1. Hay que cantarlo a Celedonio flores y creo que el Tata es un ejecutante fantástico. Eso si, entre borde y borde hay un espacio y uno le puede poner lo que quiere yo preparo el mate el termo y parto feliz.
    como no me acuerdo del tema si tenes ganas buscate (la celedonio flores tango)
    Abrazo

    Me gusta

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