Sudakia da changüí

En relación al término changüí no hay unidad de criterios. Además de ser un antiguo ritmo cubano, es un término del lunfardo rioplatense que se refiere a dar chance, dar alguna ventaja, dar otra oportunidad. Hay algo de condescendencia, de asimetría en una relación. Al changüí te lo dan. Uno casi lo ruega.
En la letra de Brindis por Pierrot aparece este término:

En las copas  me dieron changüí

Tal vez se refriera a tener crédito en los tragos. Aunque teniendo en cuenta los versos anteriores, la concesión/changüí puede estar en obtener vida.

Me voy
Me voy me vivo yendo
Esta noche me hizo vista el tiempo
En las copas me dieron changüí

En cualquiera de las dos posibilidades, hay algo que le han dado al Canario Luna.

Sudakia da changüí. Este tren no pasa una única vez. ¿No lo vieron a Molina? (Avísenle que proveche ahora que Sudakia está dando).

El video de la versión (1985) Washington Canario Luna – Falta y Resto me estremece cada vez que lo escucho/veo.

Sudakia es un live looping

Este blogsito Sudakia se repite, se auto-cita. Se reedita. (otra manera de decir que es autorreferencial y repetitivo)
Si Sudakia fuese música sería un live looping: mientras toca en vivo recurre a fragmentos de cosas dichas, creando un fondito musical y sobreponiendo la melodía.

Jenn Cornell una chica… inclasificable, toca…inclasificable y hace un live looping del carajo. ¡Que te parió Jenn!. Gracias

Sombra compañera hacia Sudakia

Sténcil de Atahualpa Yupanqui, hallado en la red. Si sabe el autor de la foto y/o obra, avise por favor.

Caminando hacia Sudakia reparo en mi sombra. A veces sigo a mi sombra, a veces viene detrás.

A veces sigo a mi sombra,
a veces viene detrás,
pobrecita si me muero
con quién va a andar.

No es que se vuelque mi vino,
lo derramo de intención.
Mi sombra bebe y la vida
es de los dos.

Achatadita y callada
dónde podrás encontrar,
una sombra compañera
que sufra igual.

Sombrita cuídame mucho
lo que tenga que dejar,
cuando me moje hasta adentro
la oscuridad.

A veces sigo a mi sombra,
a veces viene detrás,
pobrecita si me muero
con quién va a andar.

Atahualpa Yupanqui

 

 

Sudakia en otro lugar

En la película A Hologram for the King (2016, escrita y dirigida por Tom Tykwer, basada en la novela de Dave Eggers) hay una escena que me dejó pensando en Sudakia.

Estamos situados  en el reino de Arabia Saudita en el 2010,  entre dunas, en una casa de playa frente al Mar Rojo. El vendedor de tecnología de hologramas para conferencias (Alan Clay – Tom Hanks) se ha enamorado de su doctora árabe (Zahra Hakem – Sarita Catherine Louise Choudhury) y sorteando obstáculos, por fin se encuentran a solas.

Entran a la casa. Un ventanal muestra la playa y el mar. Hay una inútil estufa hogar y en la chimenea,  una absurda pintura de  paisaje de montaña nevada.

Fotograma de la película A Hologram for the King , Tom Tykwer, 2016

Alan mira el cuadro y le dice a Zahra

Fotograma de la película A Hologram for the King , Tom Tykwer, 2016

Fotograma de la película A Hologram for the King , Tom Tykwer, 2016

-Es extraño en una casa de playa. Todo el mundo quiere estar en otro lugar.-

Nuestro infierno es la Sudakia de otros. Nuestra Sudakia es el infierno de otros.

El tiempo III (brujos del reloj)

A La Casa de al lado la escuché por primera vez cantada por Liliana Herrero. -esa vez me hizo llorar y cada vez que la escucho por ella me produce lo mismo. Luego por el mismo Fernando Cabrera. Ahí pude apreciar la letra. Fernando tiene una manera de frasear única, y como además es el autor, le imprime un sentimiento particular. Fernando es inclasificacable y su arte también lo es.
Descubrí ahora la versión de La Triple Nelson.
Ellos son rockeros. Imaginé que destrozarían el tema. No. Hay un ritmo funk mezclado con el estilo vocal Joe Cocker del gordo Cary que transforman la canción en rítmica, casi alegre.

La letra habla del tiempo de Sudakia, congelado, pues como todos saben, los sudakios somos brujos del reloj.
-No señor, acá no es Sudakia, pregunte en la casa de al lado por favor-

La casa de al lado
No hay tiempo, no hay hora, no hay reloj
No hay antes ni luego ni tal vez
No hay lejos, ni viejos, ni jamás
En esa olvidada invalidez

Si todos se ponen a pensar
La vida es mas larga cada vez
Te apuesto mi vida una vez mas
Aquí no hay durante ni después

Deja no me lo repitas mas
Nosotros y ellos vos y yo
Que nadie se ponga en mi lugar
Que nadie me mida el corazón

La calle se empieza a incomodar
El baile del año terminó
Los carros se encargan de cargar
los restos del roto corazón

Acá en esta cuadra viven mil
Clavamos en tiempo en un cartel
Somos como brujos del reloj
Ninguno parece envejecer

Sténcil La Plata. Foto: El Sudaca Renegau. Licencia CC 2.0

Mi abuelo me dijo la otra vez
Me dijo mi abuelo que tal vez
Su abuelo le sepa responder
si el tempo es mas largo cada vez

Discrepo con aquellos que creen
que hay una sola eternidad
Descrean de toda soledad
Se engaña quien cree la verdad

Acá no hay tango
no hay tongo ni engaño
Aquí no hay daño
que dure cien años
Por fin buen tiempo
Aunque no hay un mango
Estoy llorando
tou me acostumbrando

Se pasa el año se pasa volando
Ya no hay mas nadie que pueda alcanzarnos
Y yo mirando sentado en el campo
Como se pasa el año volando

No pasa el tiempo no pasan los años
Inventa cosas con cosas de antaño
A nadie espera la casa de al lado
Se va acordando, se acuerda soñando Se va acordando

Por eso te pido una vez mas
tomátelo con tranquilidad
Puede ser ayer, nunca o después
Pero tu amor dame alguna vez. Bis.