Sudakia, no te dije nada…

Con un rosa color cielo,
puesta de sol tu pollera,
yo te vi así, a mi manera,
y fue mi mayor anhelo
el perfume de tu pelo
y tu carita aniñada,
el dulzor de tu mirada,
la tristeza de tu llanto.
¡Pensar que te quise tanto,
y nunca te dije nada!

Capaz de montar un trueno
por un porrón de ginebra
o dormir con cien culebras
sin que me melle el veneno.

Mi sangre no tiene freno
pa’ cualquier atropellada;
hago patancha sin nada
al diablo más entrañudo.
¡Yo que fui tan corajudo
y nunca te dije nada!

Extraña filosofía
hay en mis noches serenas,
oigo una voz que con pena
me dice: “yo soy María”.

Deliro en mi fantasía
por la frase tan deseada,
se agiganta una encordada
y un triste canto me llega…
¡Pude ser tu Santos Vega
y nunca te dije nada!

Omar Moreno Palacios


2

En esas mañanitas de la Quebrada
Yo bajaba las cuestas como si nada
Y en un marchar parejo de no cansarse
Me iba pidiendo riendas mi mula parda
Al pasar por el rancho del Portezuelo
Salían a mirarme sus ojos negros
Nunca le dije nada, pero, qué lindo
Y de feliz le daba mi copla al viento:
Parezco mucho y soy poco
Esperemos y esperemos
Pa cuando salga de pobre
Vitiday conversaremos
Los vientos y los años me arrearon lejos
Lo que ayer fue esperanza, hoy es recuerdo
Me gusta arrinconarme de vez en cuando
A pensar en la moza del Portezuelo
¿Qué mirarán sus ojos en estos tiempos?
Mi corazón paisano quedó con ellos
Nunca le dije nada, pera qué lindo
Sólo tengo la copla pa´ mi consuelo
Parezco mucho y soy poco
Esperemos y esperemos
Pa cuando salga de pobre
Vitiday conversaremos
¿Dónde andará la moza del Portezuelo?
¿Están tristes o alegres sus ojos negros?
Nunca le dije nada, pero qué lindo
Siento un dulzor amargo cuando me acuerdo

 Atahualpa  Yupanqui

Era en una tarde de primavera
Cuando yo te vi flashee
Tenias en la mano una botella de Coca
Y en la otra una botella de Fernet
No pude evitarlo pare en la esquina
Ate la bici y me baje
Cruze de vereda para hablarte
Pero mi mente me gano y callé
Me puse de todo, de donde eras?
Si eras del barrio, si estabas de paso
Si este era siempre tu horario
Si querias venir esta noche que tengo un show en Rosario
Y si piensas hacer el amor conmigo, que vivo en el radio.
Si quisieras que te dijera algo por yo queria
Si quisieras recorrer el mundo, por mi
Si quiseras que esto salga de mi mente y de
Una vez te pida el numero y nos veamos otro dia…
Me miraste asi, me subio el calor
Sonreiste asi, me temblo la voz
Detuviste el tiempo y yo no te dije nada.
Me miraste asi, me subio el calor
Sonreiste asi, me temblo la voz
Detuviste el tiempo y yo no te dije nada.
Eras de otro planeta, eras como de otro nivel
Eras una apracion poerfecta,
Lo recuerdo y de repente se me eriza la piel.
Eras como la mañana, eras como luz de luna a la vez.
Eras la sabia que cura mi herida, contigo yo podria envejecer.
Y me callé, no se que me paso, fantasmie
Que dificil es el amor en los tiempos de internet
Todo vuela y se desvanece
Y lo real se deforma, desaparece
En la pantalla y el cemento, la neurosis ni te cuento.
Me gano la mente, me mato el pensamiento
Por no darle cavida a lo que siento
No hice nada, quede muda y fracase en el intento.
Me miraste asi, me subio el calor
Sonreiste asi, me temblo la voz
Detuviste el tiempo y yo no te dije nada.
Erase una tarde de primavera, cuando yo te vi flashee.
Vos tenias en la mano una botella de
Coca y en la otra una botella de Fernet.
Yo, yo, yo segui de largo, yo segui y no pare
Yo segui caminando y pense,
Tengo que volver a terapia por lo menos cuatro veces por mes.
Me miraste asi, me subio el calor
Sonreiste asi, me temblo la voz
Detuviste el tiempo y yo no te dije nada.
Me miraste asi, me subio el calor
Sonreiste asi, me temblo la voz
Detuviste el tiempo y yo no te dije nada.
Miss Bolivia

¡Ufffff! en Sudakia

“¡¡¡Ufff !!!!” es un resoplido que expresa fastidio, algo de inconformismo pero no muy motivador para la transformación del problema. Se ha convertido una respuesta habitual que uso en WhatSapp, en vez del dedito hacia arriba.

Hace un tiempo que me estaba dedicando a ver cómo el virus ha influenciado en las expresiones culturales.Especialmente coleccionaba tapas de discos de jazz en donde hay inspiración viral: barbijos en los artistas, en los instrumentos o títulos coronavíricos. Pero al cabo de tener varias decenas dejó de motivarme ese tópico.

El pianista Fred Hersch, compuso e interpretó música que refleja su batalla contra el sida desde hace varios años. Ahora, con el bloqueo de COVID 19,  saca lo mejor de una mala situación y entrega un álbum de 11 piezas en soledad. 

Ahora vamos con Martin Blockson, que toca los enigmas del Covid. 

 

¿Qué pasará con la costrumbre argentina de tomar mate con desconocidos?…¿Será una práctica abandonada y nos volveremos uruguayos, cada uno con su mate y su termo?…

¡Vení Sudakia!…¡Dame un beso espontáneo!

 

Cuarentena en Sudakia

Yendo de la cama al  líving sientes el encierro.

Podés hacer un gol y llevar tu nombre al cielo. Podés ser un gran campeón,  jugar en la Selección  y tuviste mucho amor para dar. Chau Diego.

Gracias Diego. Gracias Charly, Gracias Maestro Pugliese, Gracias Cucuza.

Fuelle de Sudakia III

Daniele di Bonaventura es tano (italiano)  y bandoneonista. También pianista. Compositor, intérprete. Lo he descubierto recientemente y como dice Frodo “es novedad para mí, como casi el Universo completo lo es“.

Acá con otro tano pianista (Giovanni Ceccarelli) toca María y el Mar. Dale vos, Daniele di Bonaventura.

En este video homenajea a Tom Jobim. Para eso, cuenta nuevamente con el piano de Giovanni y la voz de Ivan Lins

Y acá solito con el bandoneón. Y con el arte. Viejito el fuelle…No hay un despliegue de virtuosismo. Solo toca la tecla necesaria para hacer vibrar Sudakia. Qué te parió Daniele

Boicot a Sudakia

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Gracias Claire Bretécher.

Claire, pionera feminista murió en febrero de este año a los 79 años en París. Esta obra está dentro de la historieta Los frustrados de 1973.

Sudakia está ahí. Y cuando se muestra la ignoramos, la postergamos…la boicoteamos.

Elegí como música para esta pequeña reflexión al piano de Kunihiko Sugano. Dentro del disco hay una canción con un título que le viene bien a esta situación. Esas cosas tontas (These foolish things). En YouTube encontré el disco completo (Portrait), en el minuto 21:18 comienza esta canción.

Sudakia y el resto de tu vida

Veía en la tele que un tipo decía.

“Cuando termine la pandemia no me subo nunca más a un subte (metro) en hora pico. Ya estaba acostumbrado, pero creo que ahora no podría hacerlo nunca más.
No sé…creo que me voy a compra una bicicleta”.

No era por el miedo al contagio. Es que la vuelta a la llamada normalidad lo sentía como una tremenda equivocación. Su vida pasada era una locura. El estrujamiento rutinario como una naturalización de la patología social de la vida cotidiana.

Y vos… ¿Qué vas a hacer el resto de tu vida?

Adrian Iaies al piano,  Pablo Mainetti con el bandoneón,  Horacio Fumero   al contrabajo y Fernando Martinez en la batería tocan esta pregunta  que te hice recién:

What are You Doing the Rest of Your Life

Distancia Social

La revisión de material viejo editado en el blog, nuevamente hace reflotar viejas entradas. En este caso, relaciono las reflexiones de entonces (https://sudakia.wordpress.com/2016/03/04/comment-discapacitado/)con la distancia social impuesta por la cuarentena   y la proxémica  de Edward Hall   (semiótica de las distancias). De paso si se le anima al texto, encontrará dos enlaces a dos libros que podrá descargarse gratarola y se escucha un temita de los Doors. Me debe un Capitán del Espacio de chocolate y uno de dulce de leche


Tengo otro blogsito: autismo sudaca. De allí rescaté estos párrafos de una respuesta que di en relación a un post (Marzo de 2012)

Hola Christian. Hall en La Dimensión Oculta (The Hidden dimensión, 1966) propone una proxémica, es decir una semiótica del espacio. Observa a los animales y ve cómo a partir de determinada distancia, (sobre todo en los animales territoriales) se pasa de ser una curiosidad a una amenaza. ¿Cual es el límite?… Extrapoló estas observaciones al campo de la cultura. Identifica cuatro distancias: íntima, personal, social y pública. Él le pone metros y centímetros pero eso a mi no me importa. También reconoce variaciones culturales. Pone ejemplos interesantes, por ejemplo, no es lícito mirar a los ojos en un ascensor: si ese límite se pasa, es una amenaza o una seducción. En su momento, me pareció un poco intrascendente. Hall nunca habló en el libro sobre el autismo.
Pero con los años y siendo padre de tres niños dentro del espectro autista lo recordé.

Caminaba por la calle con mi hijo Ivan de seis años con TGD. Justo cuando pasamos frente a la puerta de una casa, salió una anciana. Iván le tomó la mano sin hablarle y con naturalidad. La señora dejó que eso suceda y así caminamos una cuadra los tres en silencio. Yo estaba incómodo, pero era el único. Para Iván no había ningún problema, y la señora caminaba feliz. Tal vez hiciera mucho tiempo que nadie la tocaba.

[esto que diré no estaba en el texto original. Ivan desde antes del trío caminante quería una Coca Cola. Yo avergonzado deseaba terminar de inmediato el paseo de los tres tomados de la mano. Esa cuadra me estaba pesando kilómetros.

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Por fin vi un kiosco en la vereda de enfrente y le avisé que cruzaríamos a comprar. Ni siquiera me animé a mirar a la anciana cuando nos separamos. Con los años Ivan me está transformando, morigerando mi discapacidad. Sigamos con el texto de 2012]

Me quedé reflexionando sobre el punto. Y allí estaba lo del espacio íntimo, Hall y el autismo. Luego observé eso en mi hija, con Asperger. Las distancias sociales forman parte de un código no escrito nunca explicitado. (…)

Jamás había leído nada que relacione el autismo y la proxémica de Hall, hasta que hace diez días leí, Haciendo frente, de Marc Segar. (Un joven ingles con asperger, que hace una especie e manual para ayudar a otros asperger a sobrevivir a las burlas, y a hacer explícitos los códigos ocultos de la cultura.)
En la página 10 está el punto 5.1: Límites o espacio personal.

* * *

Pensando ahora en 2016 sobre la anécdota y el texto de 2012, no importa lo de Hall y su proxémica sociobiológica. Importa la llamada normalidad, la vergüenza, el miedo a los desconocidos y al ridículo.

En Sudakia será considerado discapacitado/autista quien no salude, quien sospeche de los extraños, quien no sea capaz de poner la mano, la oreja y el tiempo al servicio de los desconocidos.

Las personas son extrañas cuando usted es un extraño
Las caras parecen feas cuando usted está solo
Las mujeres parecen malas cuando usted es no deseado
Las calles son desiguales cuando usted está mal
Cuando usted es extraño
Las caras salen de la lluvia
Cuando usted es extraño
Nadie recuerda su nombre
Cuando usted es los extraños

Cuarentena y convivencia.

A esta entrada la escribí en el 2016 en mi blogsito Autismo Sudaca. (https://autismosudaca.wordpress.com/2016/11/24/cuales-son-los-colores-de-la-cebra-sabes-o-no-sabes/) Será el confinamiento por la pandemia. Algo gatilló  el recuerdo de este texto y lo traigo  para compartirlo.


El nombre técnico es comorbilidad. Un término con cacofonía terrible. Significa que a la enfermedad o trastorno principal, se le asocia otro. En este caso es autismo más hipomanía. Otra palabreja sugerente. Podría traducirse como pichón de bipolar.

Cuando a Marty Mc Fly lo llamaban “Gallina” en Volver al Futuro, se recalentaba y era capaz de enfrentarse con cualquiera, sin medir consecuencias. Sin escalas, ni gradualidad. “gallina” le disparaba sus demonios.

No estoy diagnosticando con nada a Marty Mc Fly. Solo quiero ejemplificar.

En este caso que nos ocupa basta con decir el anodino monosílabo “no” y arde Troya. El Dr. Jekyll muta en Mr. Hyde en una velocidad que Stevenson nunca hubiera imaginado.

Intolerancia a la frustración. Je. A papá mono.

De chico jugaba a “ni si, ni no, ni blanco, ni negro”. Un juego que consiste en entablar un diálogo: el interrogado tiene prohibido contestar alguna de estas cuatro palabras. No es posible mentir, ni contestar cosas fantásticas. El que interroga agudiza su ingenio para que el contrincante se vea obligado a decir alguno de estos términos y el interrogado se las ve oscuras (por no decir negras, porque pierdo) para evitarlo.

Una estrategia adecuada era el cansancio. Hacerla fácil, dejar que el interrogado se luzca con respuestas ingeniosas. Y luego una ráfaga de preguntas cortas, que lo tomen por sorpresa y agotado. Y el si o el no se escurren entre la ya desgastada y baja guardia. No hace falta un cross al mentón. Bastaría con un simple -¿Dejamos de jugar?- y si el incauto dice si, en vez de dale, o de ok caerá fulminado a la lona.

Ese juego me entrenó en el arte de la respuesta que evita el no. Pero aquí, cuando pierdo tengo una prenda terrible e infumable, un rosario de gritos, llantos, insultos y amenazas. Debo a toda costa evitar el puto “no” y a la vez no ceder en mis convicciones.

-Papá. quiero helado-. Si da, todo bien y adelante con las calorías del helado (caramba con la contradicción térmica). Si no es posible … ups….

-Genial. Yo también, el jueves compraremos.-. (y resulta que es martes). ¡¡¡Oooooole!!!

Pero el contrincante no se da por vencido fácilmente. Podría decirme: -Pero yo quiero ahora- y me caga. O eso cree.

Retruco, -Quedó fruta. ¿Me ayudás a hacer ensalada?-. Una salida fácil que solo patea la pelota unos centímetros para adelante. El tipo insiste: –No-. (sabe que él puede decir no y se aprovecha. -Yo quiero helado, no ensalada de frutas.- Se abusa. Sabe que hay mucha gente alrededor.

Las cartas ya están sobre la mesa. Será imposible desviar la atención. Todos sus sentidos se concentran en el helado y el mundo ha desaparecido. Solo existe un gran cucurucho y un escollo que se interpone. Mientras tanto yo, el escollo, evalúa.

¿Estamos en terreno adecuado para presentar a Mr. Hyde en sociedad?… ¿Soportaré los saltos, gritos desaforados e insultos en el hall del supermercado de un hijo que calza cuarenta y cuatro y me llega a la frente?…

Recalculando

Estoy cansado. Tengo ganas de llegar a casa. Dejémoslo para otro día.- Esto que pienso lo digo sin evaluar conscientemente que el no, no ha aparecido. El entrenamiento se ha hecho reflejo, como los consejos del señor Miyagui a Daniel: cera con mano derecha, pulir con la mano izquierda.-

Lo digo acelerando el paso hacia la salida física. Mientras pienso: ¿El problema es su intransigencia o mi vergüenza?… Me avergüenzo de saberme avergonzado por mi hijo y allí mismo, en medio de todas y todos digo con voz firme:

No vamos a comprar helado. No tengo ganas. Sale carísimo y tenemos fruta.

Lo miro a los ojos, con las piernas abiertas y las manos cerca de las cananas del colt. Estoy preparado. Adelante. Un silencio se produce en el hall del supermercado. Todo se ha detenido, unas bolas de pasto seco son empujadas entre los changuitos repletos de alimento.

Me mira directamente a los ojos. con la ceja derecha por encima de la izquierda. Es Clint Eastwood en una escena de El Bueno, El Malo y El Feo

Es consciente que le hicho dos no al hilo. Que no se me han escapado. Que me banco a Mr Hyde. Que me quedan al menos otros cuatro no en el tambor del Colt 45.

Grita un -Está bien-. Sin saltos, sin insultos. Soplo el humo de la pólvora del caño y enfundo. El hall se descongela y todos vuelven a la anormalidad.

Al viaje de vuelta lo hacemos en silencio.

28 años no es (son) nada

Hoy hace 28 años que se fue Astor Piazzolla. Normalmente en Sudakia le rajamos a las efemérides y a la agenda social. Pero a veces, como hoy, se filtran entradas alusivas a “lo que hay que hablar”.

Tengo mil quinientas posibilidades para musicalizar el post. Tomaré la opción del trío de locos polacos. En vez de bandoneón, acá hay un acordeón. Le ponen tanta garra. Es una versión virtuosa, apegada a la partitura, pero no por ello menos cálida y sentida.

Como ya comenté, estos tipitos están locos. Se ve su influencia piazzolliana en esta versión que hacen del clásico de Michael Jackson. El video es medio bizarro, pero la interpretación es magistral.

Gracias Miguel Rep